Festival de Arte de Cali Festival

Festival (Letras, música, teatro, artes visuales, danza, cine)

Personaje

 

Festival de Arte de Cali

http://festivaldeartedecali.com/

Festival

A ColArte

 

  2011

Eje conceptual del Festival Internacional de Arte de Cali

FESTIVAL INTERNACIONAL DE ARTE 2011

Alcanzar la alegría por medio de las artes, tal parece ser el sentido de las tradiciones populares, Bailar, contar, representar, hacer música, pintar, comer, beber, cantar... las tradiciones populares son ricas y su propósito es más que nada la celebración, la expresión de la alegría para una afirmación festiva de la existencia.

El Festival de Arte del 2011 busca valorar la tradición popular y será a la vez crítico de ella. El Festival contempla dos aspectos, y esto lo hace de alguna manera singular, busca, en primer lugar, mostrar la producción artística y, por otra parte, generar pensamiento en torno a esa producción.

La tradición, que se caracteriza por la repetición, tiende a volverse anacrónica; las relaciones entre los hombres cambian y también sus producciones culturales, Pero es allí en donde hay que mirar el valor y significado de nuestro origen y de lo que representa en lo que somos hoy.

La tradición se modifica y se rompe, produciendo algo enriquecedor. Cuando una tradición es influida por otra, surgen de allí nuevas formas del arte.

Un Festival como el que intentamos es la oportunidad para profundizar en lo popular, para pensarnos, reconocernos y atraer a nuevos públicos, es la ocasión para ocupar espacios no tradicionales para el arte y la crítica. Además de dar a conocer formas artísticas novísimas que son nuestra búsqueda por hacer de la tradición y su confrontación con los orígenes, una reflexión sobre lo que es nuestra cultura hoy.

La cultura popular como suma de artes, tradiciones, usos y costumbres, en su forma actual se ha definido como arte menor. Asimismo, fuera del ámbito académico, se piensa que el hecho popular es pobre en contenido, pero ello es un prejuicio y una negación de la riqueza, la potencia y singularidad de sus contenidos. El gusto popular sirve para cimentar la cohesión social y permite una vía de expresión a la sensibilidad y creación acumulada por la tradición de la comunidad. Tales expresiones nacen de lo mundano y exaltan los rasgos y características de los pueblos. No todos los países valoran su tradición popular. En Colombia se ha iniciado un proceso de reconocimiento, se escribe sobre nuestra tradición, artistas jóvenes han vuelto sus ojos sobre ella. Avanzar por este camino es una necesidad que nos permitirá reconocernos, valorar nuestro arte y pensar nuestra sociedad reconociéndola en todas sus dimensiones y diversidades.

Este año el festival llega a sus treinta años, sea pues la ocasión para contagiarnos de la alegría y de la festiva manera que tiene el arte popular de celebrar la existencia.

Tomado de http://festivaldeartedecali.com/festival.html  , 2011

horizontal rule

  2011

Los artistas van a van a Cali

¿Qué se vio este año en el Festival Internacional de Arte de Cali?

Micah Malone

El Festival Internacional de Arte de Cali, que se realiza cada dos años y ya llega a su tercera década, es una celebración de todas las disciplinas artísticas. Del 3 al 14 de noviembre, la programación —que incluye letras, música, teatro, artes visuales, danza, cine e, incluso, actividades infantiles— se lleva a cabo por toda la ciudad, tanto en espacios reconocidos como provisionales. La inserción de todas las artes señala un idealismo inclusivo que promueve las nociones de accesibilidad y franqueza. En doce lugares de exhibición, varias de las muestras de artes visuales apuntan a estas mismas nociones, tanto de manera explícita como implícita.

El celebrado artista conceptual Alvaro Barrios recibió la Medalla al Mérito en Artes Visuales y presentó su obra en dos galerías de la Casa Proarte. "¡Aunque ud. no lo crea!" es una serie de dibujos y pinturas kitsch que, con el estilo de una tira cómica, conmemoran la entrega de la "Copa Duchamp" a los "Artistas Mediocres", quienes, por casualidad, son hoy los más celebrados en el mundo: Matthew Barney, Mauricio Cattelan, Ed Ruscha y JefF Koons, entre otros. Quienes aceptan este dudoso premio en nombre de los artistas son personajes al estilo de "Tom de Finlandia", que posan en la playa con mujeres ligeras de ropa y con su trofeo en forma de urinal en las manos —los despistados suplentes parecen indiferentes ante lo homosexuales que lucen—. El humor de Barrios está dirigido a desinflar el aura que rodea a esos artistas de segunda categoría y, al mismo tiempo, a cuestionar el jerárquico mundo artístico.

En el segundo conjunto de trabajos de Barrios, la reflexión sobre la accesibilidad se presenta con mayor precisión. Desde 1972, ha impreso imágenes en los periódicos con inscripciones como la siguiente: "Si usted está interesado en que el artista firme y numere esta impresión, puede arrancar esta página o descargarla, imprimir una copia y traerla a la galería". Aceptar la propuesta de propiedad de Barrios es un acto de populismo, y es fácil imaginar que atraerá nuevos coleccionistas que de lo contrario no coleccionarían arte. Sin embargo, a pesar de su ingenioso modelo de producción de ediciones masivas, Barrios conserva un estilo típico a la hora de exponer: impresiones y dibujos enmarcados y ubicados en una iluminación de buen gusto. La ambientación de la galería se siente muy convencional al compararla con sus dinámicos orígenes populistas. No obstante, su mensaje de franqueza y propiedad es efectivo.

Carlos Duque también tiene la accesibilidad en mente en su serie "Comprar planeta", que consta de grandes fotografías que se presentan en el sótano de la Cámara de Comercio de Cali. La serie de Duque yuxtapone las imágenes extremas de familias azotadas por la pobreza, con costosos bienes de consumo. Un portátil Mac, una moto y un televisor pantalla plana se encuentran entre los brillantes objetos que son insertados digitalmente en esas viviendas sucias y agotadas. Teóricamente, estos objetos resplandecientes representan los sueños consumistas de aquellas familias que no tienen acceso a artículos lujosos. Aunque Duque puede tener buenas intenciones, en sus fotografías estas familias se convierten, de manera perturbadora, en objetos. De una imagen a la siguiente, estas "pobres familias" son movidas, manipuladas y contrastadas para que se sientan tan intercambiables como los bienes que se encuentran a su alrededor. Además, las impresiones en gran formato —que probablemente fueron trabajadas en un Mac con un costoso software para la edición fotográfica y luego enmarcadas en un exquisito molde de poliestireno— podrían funcionar muy bien en el lugar que ocupan los brillantes bienes que aparecen en su obra. Esta ironía, que al parecer no era intencional, impulsa una moralización sin sentido que hace poco por confrontar los caprichos del gasto consumista.

Un uso más satisfactorio de la yuxtaposición se encuentra en el trabajo de Ernesto Ordóñez, cuyas pinturas y pequeñas esculturas ocupan una galería en el Museo Arqueológico La Merced. En una pintura, un hombre con una máscara de Mickey Mouse mira fijamente al espectador a través de una ventana abierta, mientras una escultura de la Virgen María posa al lado de la obra.  En otra pintura, un hombre desnudo que camina por la calle le hace pistola a una ordenada línea de policías que parece alistarse para una revuelta. Algunos detalles inquietan: ¿por qué el hombre desnudo sostiene sus tenis y nada más? Y ¿qué está haciendo esa pequeña niña en el césped detrás del policía?

Lugar a dudas, un espacio de arte independiente, aloja una librería, proyecta películas y presenta exhibiciones rotativas para los transeúntes en una vitrina que da a la calle. La obra "Centrífuga, lo que fue dejado atrás", de Carlos Andrade, es una fusión escultural de juguetes coleccionados por una niña de clase media estadounidense durante un periodo de dos años, que cuelga del techo de la vitrina y gira a un ritmo fascinante. Por los parlantes se oyen los sonidos que hacía cada uno de los muñecos antes de ensamblarse juntos, lo cual lleva a que la escultura parezca un animal enjaulado actuando para la audiencia callejera.

En Lugar a dudas también se encuentra "Los minutos", una exhibición aparentemente simple expuesta en mesas que sirven para sentarse o estudiar. A algunos artistas se les preguntó: "¿Cuál es el valor del tiempo?". El artista Akira Akira respondió con unas instrucciones para la curadora Lara Meerington, quien debía reunir los siguientes objetos: un borrador, una barra de jabón y un dulce en forma de esfera. Las encantadoras instrucciones determinan que estos elementos deben organizarse "en la forma que usted quiera". La franqueza del ejercicio crea una sorprendente conexión entre el artista, el curador y el espectador, ya que todos se relacionan activamente con los mismos objetos.

Estas dos obras, presentadas en Lugar a dudas e inspiradas en la práctica de coleccionar, contrastan considerablemente con la exposición del Museo La Tertulia, que exhibe la colección fotográfica de Alejandro Castaño. Aunque muchas de las obras son de artistas notables, en conjunto la muestra no posee la poética modestia de los trabajos de Lugar a dudas, ni el humor populista de Barrios. Cuando la actividad de coleccionar es dirigida por artistas y espectadores, los resultados usualmente son más gratificantes, ya que la inclusión se convierte en parte integral del trabajo.  es este tipo de accesibilidad la que debería celebrarse.

Tomado de la Revista Arcadia No. 74, 18 de noviembre de 2011 

horizontal rule

 

  2011

Las artes se toman Cali

El Festival Internacional | de Arte de Cali, que este año rindió homenaje a tres promotores de la cultura nacional en sus respectivas áreas: Alvaro Castaño Castillo (radio), Petrona Martínez (música) y Sandro Romero Rey (teatro), se extenderá hasta el 14 de noviembre. "Este festival tiene una programación diseñada para construir un público amante de las distintas manifestaciones: teatro, música, danza, poesía, letras, conferencias y talleres", dice Amparo Sinisterra de Carvajal, directora de la Asociación para la Promoción de las Artes (Proartes), entidad organizadora.

La programación incluye 39 proyecciones de cine, 17 exposiciones de artes visuales, siete obras de teatro, 12 grupos musicales, 12 encuentros de escritores, seis lanzamientos de libros y cuatro talleres de letras con artistas invitados de México, España, Israel, Venezuela, Brasil, Argentina, Irlanda y Colombia.

Tomado del periódico El Tiempo, 5 de noviembre de 2011

horizontal rule