Festival Invasion Cultural de Bosa Festival

Festival (Diciembre)

Paisaje Urbano, Subrealista, Caricatura, ilustracion, Instalación, Colonial, Abstracto

 

 

Festival Artístico Invasión Cultural de Bosa

Fundación Chiminigagua

Festival

A ColArte

 

   

La invasión cultural de Chiminigagua

Hoy comienza el 24 Festival Artístico Invasión Cultural de Bosa, organizado por la Fundación Chiminigagua, que se prolongará hasta el 16 de diciembre.

Las presentaciones comenzarán hoy, a las 6 p.m., en el parque de las artes Chiminigagua, en Bosa, con la obra Siete: el poder del destino.

En el marco del Festival, la fundación Chiminigagua estrenará dos coproducciones. La primera, Nit mágica de fuego y alegría, espectáculo de pirotecnia que creó en asocio con el grupo español Xarxa Teatro, que se estrenará el 23 de noviembre, a las 7 de la noche, en la plaza de eventos del parque Simón Bolívar.

La otra, Caos, con Carles Castillo Producciones -también de España-, se estrenará el 24 de noviembre en la sede del grupo.

El 26 de noviembre, en el parque Santander, de Bogotá, el Festival realizará un desfile de teatro callejero con grupos de España, Italia, Francia, Inglaterra y Polonia, entre otros países. Además, habrá comparsas en los parques Simón Bolívar (el 26 de noviembre), Servitá (el 27), Timiza (el 2 de diciembre), Nacional (el 9) y El Tunal (el 20 de diciembre).

En este mes de programación se realizarán cerca de 300 eventos con entrada gratuita.

Tomado del priódico El Tiempo, 16 de noviembre de 2012 

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Chiminigagua y su invasión de alegría

La fundación realiza el Festival Invasión Cultural, que tiene alrededor de 300 funciones.

Mónica Franco
Para EL TIEMPO

“Era imposible que una compañía como la nuestra pudiera asistir a festivales de estas características: hechos desde el esfuerzo, la ilusión y el trabajo. No era nuestro espacio, pero aquí estamos”, asegura Manuel Vilanoya, director del grupo español Xarxa, que llegó a Bogotá para participar en la versión XXIV del Festival Artístico Invasión Cultural, de la Fundación Chiminigagua, fundada por Venus Albeiro Silva en la localidad de Bosa.

Desde el pasado 15 de noviembre, las estrechas y coloridas calles del sur de la ciudad respiran un aire de arte y cultura gracias a este evento, que se prolongará hasta el 16 de diciembre.

Nit magica de fuego y alegria: Xarxa TeatroPara esta versión, Vilanoya, acompañado de siete personas, cambió los cuartos y la comida de hoteles de cuatro y cinco estrellas a los que estaba acostumbrado, para dormir en una casa de familia del barrio Laureles y comer fríjoles con chicharrón al almuerzo y arepa con queso al desayuno. “Cuando Venus iba a España a buscar grupos para el Festival se pasaba por la oficina, nos invitaba a un café y nos animaba a venir, pero solo hasta ahora coincidieron agendas y tiempo. Es gracias a él que llegamos”, dijo el director.

“Llegamos sin presupuestos definidos, pero decidimos aventurarnos y nos fue tan bien que, si nos salen proyectos similares, lo volveríamos a hacer”, comenta el español, que presentó en el festival la obra Nit mágica de fuego y alegría, una coproducción con Chiminigagua.

Este Festival se realiza gracias al esfuerzo de 30 personas que pertenecen a Chiminigagua. Las jornadas del certamen son tan concurridas que, desde la edición pasada, las personas sacan sillas a los andenes para observar los diferentes eventos, sobre todo la comparsa, que se realiza el fin de semana después de la inauguración.

Silva calcula que al menos 3 millones de personas se vinculan al Festival de manera indirecta –caminantes de las calles que sin saberlo terminan envueltos en música, danza y teatro–, y un millón de manera directa, que se animan a vivir un mes de alegría, como llaman a esta Invasión Cultural, Festival de la Alegría.

En ese proceso también influyen los presidentes de las Juntas de Acción Comunal que, con megáfono en mano, recorren las vías para invitar a las funciones, que este año llegan a 300 y son gratuitas.

El esfuerzo de los jóvenes se advierte en las largas jornadas de ensayos y el sacrificio para conseguir los 1.950 millones de pesos que demanda el evento. Su retribución es el aplauso del público, así sea en un improvisado escenario y con niños de 12 años como espectadores.

Así lo piensa Silva, quien además es un convencido de que Chiminigagua es una tradición y ha sido testigo de cómo los “pelaos que llegaron pequeños en 1988 hoy son los coordinadores de esta obra. Es gratificante”.

Tomado del periódico El Tiempo, 27 de noviembre de 2012

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