Enrique Gomez Campuzano

Bogota

Pintores, Escultores (Dibujante, ceramista, acuarelista)

Paisaje

 

Enrique Gomez Campuzano

Ceramista, dibujante, acuarelista

 
 
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905 - Septiembre 8. Nació en Bogotá.

Hizo sus estudios secundarios en la Escuela Ricaurte.

Hizo sus estudios de Arte en la Escuela de Bellas Artes de Bogotá.

Fundó y fue propietario de la Empresa de Productos Cerámicos Delty.

1932 -  Ejecutó varias caricaturas para "El Tiempo", la mayoría de ellas fueron críticas violentas a Sánchez Cerro.

1938 - Hizo algunos dibujos a plumilla para ilustrar el programa de los festejos conmemorativos del IV Centenario de la Fundación de Bogotá.

También ejecutó las ilustraciones de las ediciones de lujo de "Registro Municipal", Ediciones del Concejo Municipal, Bogotá, 1938.

1940 -  Fue condecorado con la Medalla "Jiménez de Quesada", que le fue impuesta por el Presidente Eduardo Santos, en la Quinta de Bolívar.

1945 - Fundó junto con Jorge Ospina, la fábrica de Cerámicas Santa Fé en donde elaboró ante todo animales tales como terneros, burros, toros, etc.

1946 -  Modeló una serie de figuras inspiradas en las fábulas de Pombo, tales como: La Viejecita, El Gato con Botas, El Renacuajo Paseador, etc.

1949 -  Se le concedió la medalla del civismo "Jiménez de Quesada", por su labor como ceramista.

1952. Agosto 7. Participó en el IX Salón de Artistas Colombianos, con las acuarelas: Recua de Yeguas y Llanero.

1953 -  Julio 20. Participó en la exposición colectiva que se hizo para celebrar el grito de Independencia, con 2 óleos y 12 acuarelas, todos ellos con paisajes de la sabana.

Fundó y dirigió junto con Roberto Gómez Lizarralde el taller Gomar, en San Cristóbal, para la fabricación de artículos artísticos de porcelana y loza. Allí, el artista ha ido ideando nuevas formas, de las cuales sólo hace 20 ejemplares.

1961 - Junio. Hizo en Bogotá una exposición de sus cerámicas, dibujos y acuarelas. Comenzó a exportar sus productos a California.

1964 -Septiembre. Expuso sus cerámicas en la V Feria Exposición Internacional de Bogotá.

Enrique Gómez Campuzano fue uno de los primeros ceramistas que se preocupó en Bogotá por la artesanía artística. Además es dibujante y acuarelista. Sus cerámicas muestran una gran sensibilidad y un estudio detenido de las formas anatómicas, especialmente de las de los animales.

OBRAS Además de innumerables cerámicas. Gómez Campuzano  ilustró varios libros, entre los que podemos mencionar: "El Moro" de José Manuel Marroquín; "Retazos de Historia", de Tomás Rueda Vargas; "Nuestro Bello País Colombiano", de Daniel 5amper Ortega; "Biografía de Santander", de Fabio Lozano y Lozano, etc.

También hizo un mural en Neiva el cual constituye su único ensayo en el muralismo.

BIBLIOGRAFIA

Jorge Moreno Clavijo: "Una próxima exposición". "El Tiempo", Bogotá, domingo 28 de enero de .1961. Oliverio Perry: "Quién es Quién en Colombia". Tercera edición, 1962-1963, Editorial Agra. Bogotá, 1962. S. S.: "El Gran Taller de Cerámica de Enríque Gómez Campuzano". "El Tiempo", Bogotá, julio 12 de 1964.

Tomado del libro Diccionario de Artistas en Colombia, 1965
Doctora Carmen Ortega

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El destino de ENRIQUE GÓMEZ CAMPUZANO fue ser artista, era un místico de su trabajo. Su postura fue claramente clásica y desde ahí disfrutaba de sus investigaciones, pues su formación autodidacta enriqueció de una manera muy particular su universo.

Fue dibujante, acuarelista, escultor e ilustrador; en todos los campos se desenvolvió con gran destreza ya que tenía una paciencia benedictina. Sus esculturas en cerámica, producto de su espíritu estudioso, lo hicieron único en su época; ya que desde su acopio de libros europeos indagó sobre la técnica de la cerámica como un alquimista del Medioevo, logrando así que su producto fuera tan perfecto que no se diferenció técnicamente de los que realizaban en los principales centros orientales y europeos. Sus manos escrutaban apasionadamente en la materia dándole gran belleza a las texturas y terminados.

No hay duda que GÓMEZ CAMPUZANO ocupa un puesto de honor en la historia del arte colombiano, debido a que su obra establece un puente entre el arte de los siglos XVIII y XIX con la modernidad del siglo XX. Las fábricas de loza y cerámica que lo precedieron en el oficio produjeron básicamente objetos utilitarios.

Su trabajo basado en los preceptos clásicos del arte revelan a un artista ortodoxo en los conceptos formales de la obra, contraponiendo estos conceptos a una mirada muy personal y moderna en la parte temática, puesto que pone sus ojos en asuntos no convencionales del momento en que desarrolla su trabajo como son: la  gente del común, los indígenas, los campesinos y los negros. También los animales son protagonistas en su obra.

Su reflexión social es amplia, vigorosa y elocuente en temas no comunes en artistas de su época; su obra es una indagación reflexiva y técnica lo cual convierte cada pieza en una obra de arte, su estilo entre realista y expresionista deja ver su pasión por Augusto Rodin, cuya obra estudiaba como la de uno de los grandes artistas de todos los tiempos.

En su obra de caballete se ve un artista intimo, puesto que en sus formatos controlados nos transmite sin vacilaciones su universo. Su serie ecuestre, en su mayoría acuarelas, deja ver al virtuoso que fue. Su serie La Conquista, es un documento de gran valor histórico y plástico; en tanto que sus ilustraciones realizadas con destreza nos revelan su talento como dibujante y creativo, talento del cual dejó una huella en las ilustraciones del libro El Moro de Marroquín.

ENRIQUE GÓMEZ CAMPUZANO fue un convencido de sus conceptos artísticos los cuales resumió afirmando: "mi libro de texto fue la naturaleza, contemplada con ojos nuevos e interrogada sin prejuicios estéticos ni preocupaciones de moda".

CARLOS ALBERTO GONZÁLEZ,  Curador, 2009

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Revisita a la obra de Gómez Campuzano

por Diego Guerrero

Tradicionalmente mirada por encima del hombro por los artistas plásticos, la cerámica no utilitaria tuvo en Colombia un cultor que entre los años 30 y 60 del siglo pasado, que reveló una calidad casi tan alta como la de muchos ceramistas europeos.

Así lo dice Carlos Alberto González, especialista en art déco y curador de la exposición antológica dedicada a la obra de Enrique Gómez Campuzano (1905-1982).

De hecho, en una vitrina de la exposición, que reúne unas 40 de esas piezas y otros tantos dibujos en plumilla (Gómez Campuzano ilustró El moro, de José Manuel Marroquín), hay tres esculturas europeas. Junto a una de Italia, otra francesa y una alemana está una del colombiano: incluso un ojo entrenado se confundiría para determinar cuál es la suya.

"La encontré en un anticuario, hace años -relata González-.   Cuando me dieron el preció, pensé  que era de demasiado barata- entonces pude ver en un costado el seudónimo de Gómez Campuzano, Gomar

Salvo una colección de jarras que parecen cerveceras, que tienen esculpidas las caricaturas de los presidentes Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos, Mariano Ospina y la del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, en la exposición que se realiza en el complejo cultural La Localidad, de Bogotá, se podrán admirar imágenes altivas de indígenas sibundoyes, esculturas satíricas, como el pensador de Gómez Campuzano (un mono en la posición de la famosa obra de Rodin), al igual que algunos desnudos y, sobre todo, personajes del campo.

"Algo muy importante, además de la calidad y de la influencia del expresionismo (que realza el dramatismo en las obras) es que Gómez Campuzano se fijó en lo nuestro: en los indígenas sibundoyes, en la gente del campo, en los negros, a los que en esa época nadie miraba en Colombia", dice el curador.

Las piezas para la exposición fueron recogidas entre diferentes familias que durante el apogeo del autor, en los  años 50, las compraban por no pocos pesos. Algunas, inclusive, llegaron a parar al exterior, cuenta González.

La exposición resulta ser una excursión por el universo de este artista, más bien olvidado en las últimas décadas, y una oportunidad para deleitarse con una forma expresiva que ya casi no se ve por estos días en ninguna galería.

Tomado del periódico El Tiempo, 9 de octubre de 2009