Henry Price

Londres, Inglaterra

Pintores

Paisaje

 
Miniatura de Jose Maria Espinosa

Henry Price 

pintor


Londres, 1819 - 1863

Pintor y músico.

Nació en Londres en 1819 y murió en Nueva York en 1863.

Estudio bellas artes y música en su ciudad natal y luego en los Estados Unidos.

En 1844 vino a Bogota como contable de una casa comercial. También se dedicó a la docencia.

En 1852 se vinculó como dibujante a la Comisión Coreográfica y recorrió las provincias de Mariquita, Medellín, Córdoba y Antioquia. Dejó numenosas acuarelas de paisajes, costumbres y escenas del territorio que visitó.

Fue un artista libre y espontáneo, gran observador y con un gran sentido crítico. Su obra tiene un importante valor documental. Se destacan los tipos de Antioquia y la panorámica de la ciudad.

Tomado del libro Poesia de la Naturaleza, Compania Suramericana de Seguros, 1997

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Colombia en el siglo XIX, según acuarelas de H. Price

Henry Price no es muy conocido. Pero entre 1853 y 1855, este inglés se dedicó a pintar la vida cotidiana, la geografía y los tesoros arqueológicos del país.

Contratado por la Comisión Corográfica de la Nueva Granada (corografla es el estudio de la descripción de un país, una región o una provincia), Price visitó poblaciones de Cundinamarca y de la antigua Antioquia. Su jefe directo era Agustin Codazzi.

Todo el trabajo que realizó en sus correrías le pertenecía al Estado. Pero, sin saber por qué, terminó, buena parte, en manos de particulares. Solo cinco acuarelas estaban dentro de la colección de la Biblioteca Nacional.

Hace un año, la Biblioteca Luis Ángel Arango logró adquirir más de 50 acuarelas que actualmente se exponen en la Casa de Moneda del Banpo de la República.

Henry Price nació en Londres, el 5 de mayo de 1819. Des de niño estudió música y di bujo. Después, perfeccionó en Estados Unidos el piano.

A Colombia llegó en 1841 y no como artista, sino como asistente de contabilidad de una casa comercial.

En sus tiempos libres se dedicó a enseñar música y a tocar el piano, y en 1846 fue uno de los promotores de la Sociedad Filarmónica de Conciertos y director de su orquesta.

Su llegada a la Comisión Corográfica fue por casualidad, pues al titular lo despidieron. Y Price se fue a aguantar frío, sol, lluvia, lo que minó su salud. Murió en Brooklyn el 12 de diciembre de 1863, dejando los paisajes del país, las relaciones de las parejas, las vestimentas de los indígenas y los negros, y la cultura de un pueblo.

Tomado del peiódico El Tiempo, 25 de agosto de 2007

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  Personaje polifacético, Henry, o Enrique Ponce, dejó una significativa contribución a las artes nacionales. Ocupa hoy un lugar en la historia de la pintura, particularmente como dibujante de la Comisión Corográfica, pero en su época se le reconocía más como músico. Nacido en Londres el 5 de mayo de 1819, tuvo allí su entrenamiento inicial en ambas disciplinas, trasladándose luego a los Estados Unidos, donde se perfeccionó como pianista. Llegó a Colombia a los veintidós años, en 1841, en calidad de asistente de contabilidad de la casa comercial de David Castello. Cinco años mas tarde, cuando ya había ganado cierta reputación como pianista y como maestro de música, fue uno de los principales promotores de la Sociedad Filarmónica de Conciertos y figuró como director de la orquesta de la Sociedad a partir de su primera audición, verificada el 11 de noviembre de 1848. El Neo-Granadino recogió en septiembre de ese mismo año el testimonio de un simpatizante de los esfuerzos de la Sociedad, quien calificó a Price como «el regenerador de la música en Bogotá», debido a «su incontestable talento músico y genio para enseñar». Al mismo tiempo, Price amplió sus talentos a la fotografía, vinculándose a la «Galería de retratos al daguerrotipo» abierta en Bogotá por el norteamericano John Armstrong Bennet. Al iniciarse la Comisión Corográfica a principios de 1850, Price era maestro de música, perspectiva y dibujo de paisaje en el Colegio del Espíritu Santo en Bogotá. En este establecimiento, el más importante colegio privado de la ciudad, fundado y dirigido por Lorenzo María Lleras, Price tuvo estrecho contacto con futuros miembros de la Comisión Corográfíca, pues simultáneamente José Jerónimo Triana enseñaba gramática española y aritmética. Santiago Pérez gramática española, Felipe Pérez, entonces de dieciseis años, se encontraba entre los estudiantes, y Carmelo Fernández. designado en diciembre de 1850 como primer pintor de la Comisión Corográfíca, era profesor de dibujo lineal y topográfico.

  Fernández permaneció un año al servicio de la Comisión Corográfica, al final del cual su carácter díscolo y su comportamiento impredecible habían generado tensiones que llegaban ya a un punto intolerable, con Agustín Codazzi, el geógrafo italiano a cargo del levantamiento del mapa de la nación. No obstante las reconvenciones de Codazzi, Fernández se negó a continuar colaborando y el cargo de dibujante quedó vacante. En cuestión de semanas la Comisión Corográfíca debía salir a su tercera expedición, destinada al estudio de las provincias de la antigua Antioquia. Price fue geográfico de las provincias de la antigua Antioquia. Prince fue el elegido para reemplazar a Fernández. Siguiendo los términos del contrato que la Secretaría de Relaciones Exteriores había celebrado con éste, Price se obligaba a ilustrar «con láminas de los paisajes más singulares, de los tipos de castas y las escenas de costumbres características que ofreciera la población, de los monumentos antiguos que se descubriesen y de los ya conocidos».

El 5 de enero de 1852 la Comisión salió de Bogotá con dirección a las provincias de Córdoba, Medellín y Antioquia. Aparte de Price, acompañaban a Codazzi el botánico José Jerónimo Triana y su hijo Domingo. Siguieron el camino, entonces en construcción, de Bogotá a Facatativá y continuaron a La Mesa, Anapoima, Apulo, Tocaima y Guataquí, sobre el río Magdalena, llegando a Ibagué el 15 de enero. El diligente Price ya había elaborado varias láminas, siguiendo con su pincel el itinerario de la expedición. Tras los preparativos de rigor, la Comisión Corográfíca emprendió «el mal camino desierto del Páramo del Ruiz», como lo motejó Codazzi. Desde la cumbre de la Mesa de Herveo, a 5.600 metros de altura, los expedicionarios observaron el imponente paisaje de la cordillera central de los Andes de la Nueva Granada en el cantón de Salamina, provincia de Córdoba, descrito así por Codazzi: «Desde el extremo meridional de la parte del páramo que toca a esta provincia, es magnífico el horizonte por el S. En uno de los lados se ve el cráter, que es notable por su forma, a la izquierda está una gran parte de la Mesa, brillante por sus hielos y variada por sus grietas azuladas, mientras que al frente, como por entre un oleaje de arena, despuntan a manera de islas, las masas sombrías del páramo del Ruiz, vestidas de nieve eterna; en seguida se distinguen en multitud los picos nevados del de Santa Isabel, y en último plano el cono resplandeciente del Tolima que se confunde con el horizonte celeste». Una acuarela de Price registra esta escena. A 4.200 metros, Codazzi, fácilmente distinguible por su chaqueta europea, se inclina frente a su teodolito para observar las fisuras azules de la Mesa de Herveo rodeado por sus asistentes, vestidos de ruana con franjas de colores. El botánico Triana, de barba, examina los últimos ejemplares de chirco colorado que se encuentran a esa altura. En otra acuarela inédita, Price recoge una escena del descenso a Manizales, a orillas de la quebrada de La Enea, de la cual da cuenta Codazzi en carta a su esposa: «Dormimos al pie del nevado y nos cayó una fuerte granizada y no había leña con qué hacer candela ni paja ni frailejon y sólo arenales húmedos en los cuales plantamos los cauchos y bajo de ellos dormimos. Price tuvo frío, yo y Triana dormimos bien bajo de un mismo toldo». La Comisión siguió entonces hacia el noroeste, pasando por Neira, Salamina. Pacora, Aguada, Arma, Abejorral, el páramo de Sonsón. La Ceja y Rionegro, capital de la provincia de Córdoba, a donde llegaron a principios de marzo. Mientras Codazzi se dirigía al remoto río Nechí, en el cantón nordeste de la provincia de Antioquia, Price, en compañía de Triana, permanecía en Rionegro, retratando tipos de los habitantes de la región. El 6 de abril Price se unió nuevamente a Codazzi en Santa Rosa de Osos y ambos se dirigieron a explorar el aurífero río Guadalupe, provincia de Medellín. Price recogió allí, entre otras, las imágenes de las «Lavadoras de oro». De un grupo de obreros negros trabajando en «Una cuelga en la angostura de la Candelaria», y de las dificultades que halló Codazzi para medir la «Cascada de Guadalupe», de 150 metros de altura. De camino al sur. se dirigieron a Entremos, en cuyas cercanías Price dibujó un célebre monolito y la confluencia de los ríos Grande y Chico, «riquísimos en oro, i en cuyas arenas se encuentran granates, rubíes i pequeñas chispas de diamante», como los describió Codazzi. A mediados de mayo la Comisión Corográfica se encontraba en Medellín, ocupándose Price en pintar diversos tipos de los habitantes de la ciudad. Un mes más tarde, la expedición se dirigió a explorar la parte occidental de la provincia de Antioquia, visitando los pueblos de Buriticá, Cañas Gordas, Frontino y Dabeiba y la cuenca del río Urama. En este recorrido se prestó especial atención la población indígena y a los artefactos de interés arqueológico extraídos por los guaqueros. Codazzi da cuenta del descubrimiento en Yarumal de una suerte de templo subterráneo, donde se hallaron «diferentes imágenes o ídolos, varios adornos de oro que representaban una grande águila con varios apos, figuras humanas en diversas actitudes, vasos grandes, instrumentos, lámparas, incensarios, candelabros i también moldes de yeso para las piezas de oro que se debían fundir». Price dejó un grupo de magníficas acuarelas que representan objetos de este género, entre ellas «Diosa de oro sacada de una guaca o sepultura de los indios, cerca de Viera»; «Mucura de los indios»; «Idolos de los indios», y «Antigüedades de loza: brasero, jarro o vasija para ofrendas»

La Comisión Corográfica empleó la segunda mitad de 1852 ordenando los materiales recogidos durante la reciente expedición. El 20 de diciembre Codazzi entregó a la Secretaría de Relaciones Exteriores los mapas corográficos de las provincias de Antioquia, Córdoba y Medellín, junto con «la Geografía correspondiente a cada una de ellas, el resultado de las esploraciones botánicas, y las láminas de tipos de los naturales y paisajes, relativos a aquellas interesantes provincias».

  Concluido el trabajo y entregados los resultados, Price se retiró de la Comisión Corográfica. Todo indica que la insalubridad del clima y las penalidades de la expedición minaron considerablemente su salud, y aun se ha atribuido a ello su temprana muerte. Ramón Guerra Azuola, quien siguió de cerca el desenvolvimiento de la Comisión Corográfica, escribió sobre Price que «su amor al trabajo y la asiduidad en el cumplimiento del deber lo inhabilitaron muy pronto, ocasionándole la enfermedad que le produjo la muerte tras de largo padecer. El hallazgo de una planta en un sitio cargado de miasmas deletéreos lo obligó a permanecer muchas horas expuesto al peligro, y cuando se reunió a sus compañeros, acampados en clima frío y azotados por las brisas, se sintió enfermo y hubo de retirarse». Price no sobrevivió largo tiempo. Falleció en Brooklyn el 12 de diciembre de 1863. Como siniestro presagio, la primera víctima fatal de las difíciles condiciones en que laboró la Comisión Corográfica fue precisamente el criado de Price, muerto en Rionegro el 26 de abril de 1852.

 Un tema significativo de discusión respecto al trabajo de Price concierne al número de las acuarelas que ejecutó durante su tiempo de servicio con la Comisión Corográfica colección que conserva la Biblioteca Nacional de Colombia son indiscutiblemente de Price. Pero en 1985, Jaime Ardila y Camilo Lleras hallaron una serie de 55 láminas anteriormente desconocidas, 27 de las cuales fueron efectivamente ejecutadas por Price en las provincias de Córdoba, Medellín y Antioquia Cuatro más, correspondientes a la provincia de Bogotá, fueron hechas durante el viaje y otras ocho se refieren a la provincia de Mariquita, que la Comisión Corográfica visitó brevemente en 1852. Las restantes 16, misteriosamente, corresponden a las provincias de Popayán, Bogotá, Vélez y Soto, que están fuera del itinerario de Price con la Comisión Corográfíca. Adicionalmente, existe aun otra fuente donde se hallan acuarelas inéditas de Price pertenecientes a la expedición de 1852. Se trata de la voluminosa obra manuscrita del viajero español José María Gutiérrez de Alba «Impresiones de un viaje a América» (ver Credencial Historia No 17, mayo de 1991, pp. 4 a 7), ilustrada con cerca de 500 dibujos, grabados, fotografías y acuarelas, de las cuales cinco son de Price.

Las anteriores adiciones a la obra de Henry Price son sin duda importantes, particularmente por cuanto casi cuadruplican el volumen de su trabajo pictórico conocido con anterioridad a 1985 y representan un perceptible aumento del repertorio iconográfico de Colombia en el siglo XIX. No obstante, en cuanto respecta a la Comisión Corográfica, es forzoso hacer una precisión, elemental ciertamente, pero sin embargo crucial: no todas las acuarelas y dibujos que Carmelo Fernández, Henry Price y Manuel María Paz ejecutaron durante los años de labores de la Comisión Corográfica pueden considerarse como parte del célebre Album de la Comisión Corográfica que conserva la Biblioteca Nacional, y que Agustín Codazzi denominó originalmente Museo pintoresco e instructivo de la Nueva Granada. Debe recordarse que José María Vergara y Vergara atribuyó a Paz la producción de «dos mil láminas de costumbres y paisajes, que se las pagarían a libra esterlina en Inglaterra o cualquier otro país civilizado, y que él entregó honradamente en la Secretaría de Relaciones Exteriores». En realidad, ni Paz ni Price entregaron personalmente una sola lámina a la Secretaría de Relaciones Exteriores. Esta diligencia estaba enteramente a cargo de Agustín Codazzi, llenándose todas las formalidades propias de una operación oficial, efectuada bajo contrato. Las láminas tenían por objeto formar parte de «una obra acompañada de diseños, describiendo la expedición geográfica en sus marchas y aventuras, las costumbres, las razas en que se divide la población, los monumentos antiguos y curiosidades naturales, y todas las circunstancias dignas de mencionarse», según reza el contrato entre el gobierno y Manuel Ancízar. Dicha obra, nunca finalizada, «debe hacer honor a la nación», como escribió Codazzi, y por consiguiente sólo podía estar ilustrada con las láminas mejores y más pertinentes. Era indispensable hacer una selección. En un informe de Codazzi al gobierno, el geógrafo calculaba que al final de los trabajos se completarían 200 láminas, de las cuales, hasta diciembre de 1856, se habían entregado ya al gobierno 122, correspondientes a 19 provincias. Por simple operación aritmética, el promedio por provincia sería de poco más de seis, lo cual felizmente coincide con el número de láminas de las provincias de Córdoba, Medellín y Antioquia realizadas por Price y conservadas en la Biblioteca Nacional. Price recibió como pago por su trabajo con la Comisión Corográfica, durante el período comprendido entre el 10 de enero y el 31 de diciembre de 1852, la suma de $1.920. Según todo indicio, las láminas no seleccionadas quedaron como propiedad suya y de su familia, y de ella adquirió Gutiérrez de Alba en la década de 1870 las cinco inéditas que forman parte de las ilustraciones de su diario.

Con pinceleda breve y segura, Price supo infundir en sus láminas la variedad de matices y el vigor de la vegetación de las selvas y montañas de Antioquia. El dibujo apenas insinuado, la correcta composición y el dominio de la perspectiva complementan el particular carácter de su técnica, fácilmente identificable. Notables también por su exactitud y claridad son sus ilustraciones de objetos arqueológicos. Por contraste, no son menos patentes sus protuberantes fallas en cuanto a la figura humana, sobre cuyo tratamiento por parte de Price escribió Lázaro María Girón: «Se ven figuras contrahechas, monstruosas y desairadas, manos y pies torcidos, pliegues inverosímiles».

  Price fue sin duda el mejor paisajista entre los pintores de la Comisión Corográfíca, y en ello revela su formación dentro de las tradiciones de la acuarela inglesa. Una formación de aficionado, ciertamente, pero, como anotó Lord Thorneycroft, «a principios del siglo XIX hubo un gran número de aficionados que podrían en nuestros días haberse graduado entre los profesionales»

BIBLIOGRAFIA

ARDILA, JAIME. «Enrique Price: paisajista de la Comisión Corográfica». Lámpara No 85 (Junio 1982)
pp. 1-6.

CODAZZI, AGUSTIN. Geografía física y política de las provincias de la Nueva Granada. Eduardo Acevedo Latorre, Compilador. Bogotá, Banco de la República, 1957.

El Neogranadino, No 6 (septiembre 9 de 1848), p. 42. GIRON, LAZARO MARIA. «Un recuerdo de la Comisión Corográfica» Revista Literaria, No 18 (octubre 1891).

Tomado de la Revista Credencial Historia No. 71, noviembre de 1995

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