Mario Hernandez Marroquineria

Almacenes y marcas

Marca, Almacen, Cueros

 

Lolita Collection

www.mariohernandez.com

México: Internatinal Airport; Amsterdam, Santa Fe -

USA; Town Center at Boca Raton;

Venezuela: Aeropuerto Maiquetia, CCCT, Sambil; 

Colombia: Aeropuerto El Dorado, Oviedo, Unicentro

Fábrica: Carrera 68 D No. 13-74 Int.4, Bogotá

Mario Hernández, en el cuero de la moda

El esfuerzo, la pasión y la constancia son las claves de su éxito

Mario Hernández es uno de los más destacados empresarios en la industria marroquinera del país, sus creaciones  se distribuyen por el mundo y su nombre es sinónimo de calidad. Actualmente cosecha los frutos de un arduo trabajo, del esfuerzo que inició cuando era muy joven por crear un sueńo que ya se materializó. Su marca, que lleva su nombre, es el fruto de la tenacidad.

La conquista del mundo

Mario Hernández empezó a trabajar desde muy joven, pues su padre murió cuando tenía 10 ańos. Cuando cumplió 14 ańos ya tenía responsabilidades y se empezaba a interesar por el diseńo, los materiales como el cuero y la creación de accesorios novedosos. Durante su adolescencia fue muy curioso, siempre estaba ideando formas de hacer  artesanías, que cumplieran con dos condiciones básicas: primero, la calidad y, segundo; la diferenciación. Es decir, Mario buscaba, igual que hoy, la originalidad. ,

Después de mucho trabajo y tras encontrar en la marroquinería una fuente de inspiración inagotable, Mario decidió abrir su primera tienda en 1972, `Cuerolandia. El establecimiento se dedicaba a la comercialización de productos de marroquinea y a la confección de ropa de cuero. En,1978, compró una fábrica que estaba en quiebra y la convirtió en `Marroquinera S.A, que le ha permitido desde que la abrió, desarrollar toda su creatividad y convertirla en productos de moda lujosos que se conocen en todo el mundo. "El funcionamiento idóneo de una empresa no se logra individualmente, depende de la constancia y el empeńo que un equipo humano ponga en conjunto", asegura, con la altisonancia del empresario que ha sabido triunfar a pesar de las crisis.

La visión de este empresario iba más allá de realizar objetos con una misma tendencia, por lo que se dedicó a importar y a exportar materiales y productos de la más alta calidad; que le permitieron seguir innovando, hasta que consiguió ser uno de los fabricantes más reconocidos de Latinoamérica. Aunque el nombre de su empresa sigue siendo Marroquinera S.A., la marca es conocida en el mundo como `Mario Hernández. Actualmente cuenta con 31 tiendas, repartidas entre Colombia, Venezuela, México, Aruba y Panamá. 

Una empresa familiar

Pero más allá de ser otro ejemplo de dedicación y constancia, Mario Hernández, también representa el ejemplo de una próspera empresa familiar, pues sus 3 hijos aportan diariamente al crecimiento de esta marca.

Su hija mayor, María Fernanda, es ingeniera industriar y tiene un Mba en manejo de marcas de lujo, es la gerente general de la empresa. Su hijo Mario es administrador de empresas y asesor financiero y el menor, Lorenzo, de 14 ańos, tiene desde ahora una fuerte inclinación por el diseńo y la creatividad-artística. En resumidas cuentas, la empresa tiene un soporte familiar fuerte y además busca "construir diariamente una identidad con sus trabajadores, porque la idea no es que una empresa funcione por una a otra persona, sino que se consolide dentro de un país, para que cuando uno falte, la empresa y la marca sigan adelante", expresa Mario Hernández.

Este hombre logró constituir una de las marcas más exclusivas en el contexto empresarial nacional y ahora también se está enfrentando de tú a tú con las grandes marcas de los mercados internacionales. Con sus mariposas, sus billeteras y sus bolsos, ha cautivado por 30 ańos y, de ahora en adelante, lo seguirá haciendo con la inmensa variedad de productos que se ingenian y se fabrican dentro de la empresa, que cuenta no solo con el duro trabajo de la familia Hernández, sino con el talento de cientos de artesanos colombianos, que demuestran en el mundo que con originalidad y tesón los sueńos no son imposibles ni los mercados inalcanzables.

Tomado de la Revista Carrusel No.1469, 2008

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Estamos haciendo la tarea

por Tatiana Munévar B.

Mario Hernández todavía conserva en la gigantesca fábrica en la que hoy funciona su empresa multinacional el primer escritorio en el que se sentó hace 30 años, cuando comenzó su negocio.

"Me lo cuida bien", le dice sonriente al operario que hoy lo ocupa en la bodega de su fábrica, de la que salen los herrajes y las hebillas que se ponen en algunas de las 100.000 unidades de bolsos, maletas, cinturones y accesorios de lujo que allí producen al año.

No es raro ver a don Mario -como le dicen sus empleados- paseando por entre las máquinas (la mayoría de ellas operadas por mujeres que llevan años a su servicio) revisando la operación o mostrando el lugar a un invitado.

El orgullo por lo logrado le brota por los poros cuando señala que "allí están los cueros importados de Italia", que "la señora de la esquina comenzó a trabajar con él hace 20 años" o que "su primera sede fue en una pequeña bodega"  que se divisa desde el inmenso ventanal que hoy ocupa su moderna oficina.

Su empuje y visión para los negocios serán reconocidos este martes por la Asociación de Industriales del Cuero (Acicam), que le rendirá un homenaje en la Feria del Cuero, en la II Semana Internacional de la Moda de Bogotá.

"Es uno de los líderes más importantes de la industria marroquinera en. Colombia -asegura Luis Gustavo Flórez, presidente de Acicam-. Un empresario que con una estrategia bien diseñada y bien lograda ha alcanzado relevancia no sólo en el mercado nacional, sino internacional".

Su trabajo es su pasión

No se equivocan sus colegas en su percepción. La visión del negocio la tiene Hernández desde que era niño y por cosas del destino tuvo que desempeñar todo tipo de oficios. "Fui mensajero, vendedor y administrador de tiendas, hasta que comencé mis propios negocios", dice.

Fue en 1978, gracias a una relación de amistad con un vecino que hacía chaquetas de cuero, que se contagió de la pasión por ese mundo que hoy lo lleva a tener 20 almacenes en Colombia, 11 en Venezuela, 4 en México y presencia en Aruba, Panamá y Costa Rica.

Y no sólo eso. La marca Mario Hernández -o MH- tiene una infraestructura detrás de la bonita fachada de sus tiendas que le permite respaldar con calidad y resultados esas ganas de su gestor por crear productos diferentes y de calidad que le permitan ser líder en el mercado colombiano.

En su cara se refleja la pasión por su trabajo y, a la vez, la tristeza que le produce el rumbo que ha tomado el gremio en Colombia.

"Me da tristeza que el país lo estamos vendiendo barato. Nuestro gremio se acabó prácticamente porque no nos reinventamos", asegura.

Su claridad mental para los negocios no es gratis. Durante los últimos 30 años ha evolucionado con su marca. Inicialmente era Cuerolandia y luego Marroquinera, hasta que hace 12 años un español lo convenció de que era importante darle su nombre al negocio. "Yo no quería, no me gusta figurar... Cuando empezamos con la marca MH nadie me quería comprar y perdí los 200 distribuidores que tenía en el país", señala.

Pero, como él dice, "seguimos trabajando". Y fruto de esa labor empezó a abrir un mercado internacional que hoy lo lleva a ser segundo en Venezuela, donde sólo es superado por Louis Vuitton. También ha hecho intentos en Estados Unidos, donde tuvo tiendas en Nueva York y Boca Ratón y a donde regresará cuando llegue el momento justo.

Su apuesta, por ahora, es por el país y por ser el rey en América Latina. En Colombia en el 2009 logró crecer dentro del segmento de lujo asequible. Su última colección (en colaboración con el artista William DeBilzan) prácticamente se agotó; su nueva propuesta será exhibida este martes en Corferias.

"Como empresario es un visionario y prueba de ello es que su firma es la única en el país de artículos de lujo con prestigio internacional -dice Pilar Luna, directora de Infashion-. Pero la mejor cara de Mario es su parte humana. He visto cómo a toda costa trata de que su gente esté siempre bien".

Hernández es sin duda un buen ejemplo para quienes quieren triunfar en la moda y el diseño. Su mejor consejo: trabajar, arriesgarse, no conformarse con aparecer en un desfile de modas y no creerse el cuento de que ya se ha alcanzado el éxito.

Tomado del periódico El Tiempo, 13 de febrero de 2010