Nariño Departamento

Nariño

Ciudades y sitios

Paisaje

 

A ColArte
 

Artistas de Nariño

Reinas de Nariño 

Laguna de La Cocha

Santuario de Las Lajas

 

   

DEPARTAMENTO DE NARIÑO

Nariño es cálido e ingenuo como una colcha de retazos. En las sabanas y en las laderas, miles de pequeñas parcelas cuadriculan la tierra, manteniendo aún con vida el aherrojador universo feudal del minifundio. Pequeños cultivos de trigo y de cebada entapetan la región del Macizo Andino. Durante el verano el transparente amarillo de sus espigas se mece al paso de! viento, mientras al fondo permanecen petrificadas las cumbres nevadas de volcanes como el Chiles, el Cumbal, el Galeras, el Azufral, o picos como el Gualcalá, doña Juana y la Jacoba.

Sin embargo, también hacen parte del horizonte nariñense las Ilanuras pobladas de manglares que terminan sobre las indómitas aguas del Océano Pacífico. Y también la abrupta geografía selvática, húmeda y Iluviosa, de la vertiente oriental, de. donde se desprenden poderosos ríos que van a engrosar el Amazonas.

El territorio que hoy ocupa Nariño hizo parte de la Audiencia de Quito hasta 1831. Desde 1904 existe como departamento, separado del Cauca, del cual formaba parte. En Pasto -fundada en 1539 -, Gonzalo Rodríguez protagoniza en 1561 uno de los primeros levantamientos contra la corona española. Allí fueron fusilados por los españoles los dos primeros mártires de la libertad, Alejandro Macaulay y Joaquín de Caicedo y Cuero. La represión colonial adormiló luego la rebeldía y Pasto mereció que Felipe II le otorgara el título de "muy noble y muy leal". En 1839 la. ciudad es cuna de la guerra civil y luego de las contiendas entre Obando, Herrán, Mosquera y Flores.

Asiento de la cultura Tumaco, la costa nariñense ha sido recientemente objeto de reveladoras excavaciones que han devuelto a la luz la prodigiosa orfebrería de los indígenas. En las mesetas de Túquerres y de Ipiales y en valles como el de Atriz, los descendientes de los Quillacingas se dedican a la agricultura y a la artesanía. En Pasto, en el Museo Arqueológico del Banco Popular, es posible admirar las mejores muestras de su ingenio. En el mercado se pueden adquirir objetos de madera, porcelana o vidrio, con aplicaciones del célebre "Barníz de Pasto", vivos colores de lacas vegetales. Son famosas también las tallas en madera, como las realizadas por el maestro Zambrano, cuyo taller-museo puede ser visitado por los turistas.

Del 5 al 15 de enero de todos los años, se celebra en Pasto el Carnaval de Blancos y Negros, una fiesta que revive los jolgorios que como día de descanso instituyó el rey de España para los esclavos negros. Las gentes se embetunan los rostros, se lanzan harina y talco sobre sus ropas y protagonizan un desfile de carrozas en el que satirizan a personajes y a situaciones de actualidad.

Erigiéndose imponente sobre el VaIle de Atriz, donde se asienta Pasto, está el volcán Galeras. Es fácil Ilegar desde la ciudad hasta su cima, en una media hora en automóvil. A veces, en los veranos abiertos, desde su cumbre se alcanzan a divisar las aguas del Pacífico. Cerca del cráter se encuentra la hermosa laguna Coba Negra donde se puede pescar trucha Arco Iris. En la ladera occidental del Galeras se halla Sandoná, población conocida por el trabajo de la "paja toquilla", con la cual se elaboran sombreros, manteles y artesanías. En Consacá, los campos de Bomboná recuerdan los fragores de una de las más celebradas batallas de Bolívar. Por una desviación a escasos 10 minutos de la Carretera Panamericana, está la Cascada del Bobo, de 153 metros de caída.

Casi a 3 mil metros sobre el nivel del mar se agitan las olas de la laguna de La Cocha. Su enorme superficie de 6 mil hectáreas, enmarcada por pequeñas montañas pobladas de bosques y cultivos, es uno de los lugares más deslumbrantes de Colombia. La Cocha aparece a sólo 40 minutos de Pasto por una buena carretera. La temperatura ambiente es allí de 11 grados centigrados. Pero en puertos como El Encanto, o en los hoteles de sus riberas, como el Sindamanoy y el Chalet Suizo, además de encontrarse abrigo alrededor de una buena fogata se puede saborear una exquisita trucha. La laguna es una favorita de los amantes de la navegación y de la pesca y de los enamorados, quienes gustan de caminar solitarios por entre la vegetación de la isla La Corota.

El plato típico de los nariñenses es el cuy, más célebremente conocido como "conejillo de Indias". Se acompaña a veces con un ají preparado con maní. Las comidas se rematen con un "tinto con punta", que consiste en una taza de café caliente, con aguardiente y algunas gotas de limón.

En los parques de las poblaciones las gentes juegan, con raquetas de madera y con una bola de caucho macizo, un juego de origen inca Ilamado "frontón". Rudos adolescentes lo juegan a puño limpio. El "frontón" es una especie de mezcla entre tenis y volibol pero sin malla. En los patios de las tiendas la diversión más usual es "el sapo", que consiste en emboquinar por la boca de un sapo de bronce unas argollas de cobre.

Apenas a una hora de La Cocha, pasando el páramo de Bordoncillo, se Ilega al Valle de Sibundoy, donde aún se conservan intactas muchas de las costumbres de los indígenas Sibundoy e Inga, y donde en sus tiendas de artesanía se pueden adquirir vistosas ornamentaciones. Prolongando la ruta, en unas 7 horas se Ilega a Mocoa, y más allá al puerto petrofero de Asís, donde es posibte emprender el camino fluvial hacia al Amazonas, en un excitante y misterioso recorrido por entre la selva milenaria.

Al Suroccidente de Pasto se extiende el altiplano de Túquerres. Allí se encumbra el volcán Azufral. En su cráter se halla la Laguna Verde, de intenso color esmeralda. En el pico Cumbal, la laguna del mismo nombre, de fácil acceso por carretera, también brinda la oportunidad de la pesca. AI norte del altiplano, el Gualcalá o Dedo de Dios emerge entre los riscos del páramo.

Ipiales, al sur, sobre la línea fronteriza con Ecuador, es una bulliciosa ciudad comercial. En los últimos años en su región se han realizado valiosos hallazgos arqueológicos, especialmente en las colinas del encantador pueblo de Pupiales.

A 7 kilómetros de Ipiales, peregrinos y devotos encuentran en el santuario de Las Lajas un lugar de meditación. En sofocante y cegador contraste con la opacidad andina, abajo, al Oeste, está la Ilanura selvática surcada por gigantescos ríos como el Patía y el Mira. El tesonero y sufrido Tumaco es el epicentro de esta vasta región, rica en maderas y en frutos tropicales. Allí, en medio de las barracas, desemboca la opulenta riqueza del petróleo, transportado a través de las montañas por un oleoducto cuya construcción se convirtió en una épica leyenda.

A pocos minutos de Tumaco hay bellos balnearios, como el de El Morro, donde se halla el Arco Natural, una obra monumental fruto del empuje del mar. Sólo a media hora en lancha, la isla de Bocagrande ofrece sus hermosas playas de arenas blancas y tiernas. En los poblados la acogida cordial brilla en la sonrisa de los negros. Un fresco y delicioso pez arrebatado a la corriente de Humboldt se podrá saborear al atardecer, en la cálida compañía de los pescadores y con una botella de ron blanco. Es posible que una marimba y unos tambores invoquen de nuevo la melancólica danza del currulao. Arriba, al pie de los volcanes, la Guaneña, que animó a los soldados en Ayacucho y que se bailaba por mujeres arropadas en el traje típico de la ñapanga, es tan sólo un recuerdo.

Tomado de la Revista Diners No. 119, febrero de 1980


 

 

Cuando la cordillera de los Andes entra a Colombia lo hace por el departamento de Nariño, formando un escenario de imponentes montañas y volcanes como el Puracé, el Cumbal, el Galeras, el Chiles y el Azufral, que a su vez forman preciosas lagunas como la Cocha o la Verde. Nariño también tiene mar; es el Pacífico que en Tumaco posee su mayor atractivo. Es la tierra donde usted debe comerse un roedor, que para la gastronomía internacional es el famoso cuy; o donde debe comprar harina para tirarla por los aires durante el divertido camaval de Negros y Blancos, fiesta de raíces populares que se celebra al inicio de cada año.  

LUGARES PARA VISITAR

Ipiales y el Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas. La ciudad de los tres volcanes como se le conoce también a Ipiales por estar rodeada del Cumbal, el Chiles y el Azufral. El Santuario de Nuestra Señora de Las Lajas es una hermosa basílica de estilo gótico sobre el cañón Guáitara, conocido popularmente como El milagro de Dios en el abismo.

Laguna de la Cocha. Considerada la segunda laguna más grande de Suramérica.

Reserva Natural el Azufral. En el municipio de Túquerres, a 72 km de Pasto, se localiza este lugar declarado reserva en 1983.

Santuario de Flora y Fauna Volcán Galeras. Más de 120 ríos, cuatro lagunas a su alrededor y los ecosistemas bosque alto andino y páramo, lo convierten en uno de los accidentes geográficos de mayor reconocimiento y magnificencia del sur de Colombia. Declarado santuario en 1985, su área lo componen 7.615 hectáreas aptas para registros fotográficos y prácticas ecoturísticas que a su vez le permitirán conocer la importancia de la conservación ambiental. I

Reserva natural La Planada. Al hallarse en el municipio de Ricaurte tiene fácil acceso por la vía de Pasto a Tumaco entrando por el corregimiento de Chucunés. Territorio de belleza variada entre bosques de niebla, orquídeas, helechos y fauna diversa, que además de conformar escenarios excepcionales constituyen el marco perfecto para descansar. Cuenta con instalaciones apropiadas para albergar visitantes, un centro de documentación y un laboratorio de estudios ecológicos y biológicos.

Parque Nacional Natural Sanquianga. En la zona costera del Pacífico, al norte del departamento, se ubica este maravilloso albergue de fauna variada que incluye peces, moluscos, osos perezosos a iguanas, entre otros. Los manglares y las playas ofrecen un ambiente adecuado para hacer recorridos por senderos y esteros donde es posible el avistamiento de aves y el repoblamiento de tortugas caguama, especie en peligro de extinción. Son 80.000 hectáreas a las que se llega vía fluvial desde Buenaventura en el Valle del Cauca o Guapi y la isla Gorgona en el Cauca.

Sandoná. Municipio localizado en los alrededores del volcán Galeras, donde se destaca la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y la imagen del Cristo crucificado más alto de Colombia que se halla en su interior.

Tumaco. "La perla del Pacífico", como ha sido llamado, es un conjunto de paisajes costeros llenos de vida como los de las tranquilas playas El Morro, El Bajito y Bocagrande, donde es posible hospedarse. Este puerto se localiza a 290 km de Pasto.

GASTRONOMÍA DE NARIÑO

El cuy o conejillo de indias que se prepara asado, especialmente en Pasto, es el plato preferido por los capitalinos y un símbolo representativo de la región a nivel nacional. El pusandao de pescado en leche de coco, y los guisos de mariscos son alimentos destacados en Tumaco. Las tradicionales empanadas de añejo a base de maíz fermentado, rellenas de carne, arroz y arvejas son la delicia de la zona andina de Nariño, acompáñelas con una taza de café.

ARTESANÍAS

El trabajo artesanal es muy variado a incluye desde tejidos hasta tallados de gran calidad y finos acabados. Empaques en fique, sombreros y otros elementos en paja y madera se fabrican con técnicas muy elaboradas como el barniz y la aplicación en tamo, que es el revestimiento decorativo con fibras vegetales. Objetos para el hogar, muebles, sombreros, bolsos y estuches son el resultado del trabajo de los artífices de Nariño donde se destaca el centro artesanal del municipio de Sandoná.

Tomado del libro Guía de Rutas por Colombia, Puntos Suspensivos Editores, 2007

 

 

Volcán AZUFRAL  

Bajo los efectos de un sueño profundo, el volcán Azufral descansa entre la cordillera Occidental, compartiendo vecindad con sus dos hermanos mayores, el volcán Cumbal de 4.764 m.s.n.m. y el Chiles de 4.718 m.s.n.m. Por sus características naturales, el ascenso a su cráter, a 4.070 m.s.n.m., es una experiencia cargada de emociones, de entusiasmo hacia el entorno, y de sumisión ante el regalo que presencian los ojos: la Laguna Verde. La reserva tiene una extensión de 6.000 hectáreas y una temperatura promedio de 78 grados, a una altura entre los 3.200 a 4.000 m. s. n. m.

El encuentro con el Gran Chaitán. Nada más emocionante que estar frente a las lagunas que componen el entorno volcánico del Azufral; la Negra, la Anaranjada, la Verde y la Blanca. Estas lagunas remiten su origen a una hermosa leyenda que cuenta la historia de un indígena a quien le fueron arrebatados su esposa y su hijo por los dioses. Sus lagrimas de tristeza, formaron poco a poco estas lagunas, siendo la Laguna Verde, la más destacada por sus 7 tonos de verde esmeralda, producto del contenido de hierro y azufre. Su diámetro es de 3.5 km, y su longitud de 1.5 km por 600 metros de ancho. La temperatura de las aguas es de 8 grados C. A la orilla de la laguna se siente el calor de las aguas que emergen de las rocas como termales.

Tomado del libro Guía de Rutas por Colombia, Puntos Suspensivos Editores, 2007


 

 

Isla La Corota 

Ubicado en la laguna de la Cocha en Nariño, a una altura de 2.830 metros. Tiene una extensión de 8 hectáreas y su temperatura media anual es de 11 ºC. Su bioma pertenece al de selva húmeda higrofítica de piso frío. La precipitación media anual es de 2.000 mm. La vegetación es prácticamente bosque primario donde crecen el aliso, el arrayán, el cucharo, el cerote y el canelón. Entre la fauna el visitante puede con varias especies de aves como el zambullidor, patos y pollas de agua.

Al santuario se llega por vía terrestre desde Pasto y luego se toma una embarcación para llegar a la isla. Es posible acampar cerca al centro de visitantes

Tomado de http://web.minambiente.gov.co/biogeo/menu/biodiversidad/regiones/andes/parques/santu_isla_corota.htm 


 

 


San Pablo

Santuario de la Virgen de La Playa - Foto: Javier Vallejo DíazEn e! municipio de San Pablo, ubicado en la región nororiental del departamento de Nariño, existe un templo enmarcado por el río Mayo y las pendientes escarpadas de la cordillera Oriental. Se trata de Santuario de Nuestra Señora de La Playa, un lugar que atrae a devotos peregrinos, quienes encuentran aquí un destino adecuado para la oración y la meditación.

La historia de! Santuario de Nuestra Señora de La Playa se inició en los años 50 del siglo XIX, cuando llegó a la población el coronel Manuel Fernández de Córdoba buscando refugio. Él, persona religiosa, decidió pintar una imagen de la Virgen María y el Niño Jesús en el nicho de una roca que se encontraba frente a una pequeña playa del río Mayo. Con el tiempo ios habitantes de la región denominaron esta imagen con el nombre de la Virgen de La Playa.

A principios de 1911 la religiosa Rosa María Guerrero vivió una experiencia mística al observar en la roca un despliegue de la belleza de la Virgen y el Niño. Debido a este acontecimiento el lugar fue declarado santo y posteriormente se construyó allí el templo de estilo gótico que hoy resguarda la imagen. Durante los días 13, i4y 15 del mes de agosto se celebran las festividades que honran a la Virgen, de las que hacen parte actividades como peregrinaciones, procesiones, novenas y romerías, acompañadas por exposiciones, conciertos y alboradas.

Tomado del folleto Vive Colombia, Turismo Religioso, 2011