REINA DE CORAZONES
Llegó como reina y como reina se quedó. La
vida de Paola ha estado llena de amor y triunfos.
Reina, psicóloga, actriz, presentadora, modelo, esposa y madre exitosa,
nunca ha dejado de ser esa mujer imagen de éxito y
ternura, que todos sienten como suya.
Después de 16 años de haber sido Señorita Colombia, la
siguen adorando y admirando, no solo por su belleza sino por ese carisma
lleno de dulzura y cariño por la gente. A
todo lugar al que Paola llega, hay alguien esperándola, queriendo saber de
su vida, o simplemente aguardando para verla y
hablarle; y ella, como siempre, responde con una sonrisa. Paola disfruta de
la gente y de su compañía. "La gente me ha
demostrado cariño y creo que dedicarles cinco minutos, hablarles y tocarlos,
es una respuesta al cariño que me han dado y además me gusta". Le parece muy
interesante que la gente le cuente sus historias, y los escucha, "si tú ves
que una persona es receptiva pues no lo va a caer
mal", por ello la gente la quiere, por ese interés genuino por las personas.
Ella se conecta con la gente uno a uno, y siempre termina teniendo empatía,
hasta con personas que no conoce "de pronto por eso estudié Psicología".
La inocencia, no solo de los niños, sino de la gente buena
le inspira ternura; también los actos de buena fe, los de cariño y los
gestos desinteresados. "Aún hay gente con un corazón sano". Paola es una
mujer que logra sentir las cosas que siente la gente, si alguien llora o
sufre ella llora y sufre con quien lo está
haciendo, y si alguien ríe y es feliz, ella también siente esa felicidad
como suya.
En su casa el cariño es aún más grande. Para ella la familia
es lo más importante, es lo
que da bases y estructura a las personas; eso fue lo
que tuvo con sus padres y hermanos cuando era
soltera; su familia fue su
polo a tierra,
y es lo
mismo que quiere
para la familia
que formó con su esposo Alejandro Estrada. "La familia es
lo que va a dar la estructura a nuestros hijos, es nuestro refugio,
es la parte más sólida, que tenemos que cuidar, para poder estar
bien en todo lo demás que hacemos".
Cada decisión que toma lo hace pensando en su
hogar, "porque si se me descuadra la familia, se me descuadra la vida".
Paola es una mamá trabajadora. Sin descuidar nunca su hogar,
ella trabaja sin descanso. Después de terminar la última temporada de
Bailando por un sueño, estuvo en el rodaje de la película de
El amor en los tiempos del cólera y al llegar de nuevo a su casa en
Miami, empezó a presentar castings en Los Ángeles (California), donde
fue elegida para protagonizar el piloto de una serie de televisión,
producido por la Paramount Pictures y la Touchstone Pictures para la cadena
CBS. El proyecto se presentará en Nueva
York en mayo para su aprobación, y su coprotagonista será Jimmy Smits, uno
de los actores más famosos de la televisión estadounidense. "Estoy feliz".
Esa felicidad se ve reflejada en su ternura. "Soy
tierna cuando el momento y la persona
lo merecen, pero igual hay momentos en los que soy
estricta, pero lo soy con amor, cualquier regaño,
reclamo o crítica no debe tener carga negativa, ni reprimir, ni acabar,
deber ser constructiva y amorosa". El amor para Paola es el sentimiento del
que nace todo lo constructivo en la vida. "Cuando
la gente hace las cosas con amor, le salen bien, y
si no le salen bien, por lo menos le quedan
bonitas".
Y es ese amor el que no deja solo para su familia. Su
trabajo social no se quedó en su época de reina: "Yo trabajo con el que me
necesite".
Actualmente trabaja en Miami con Saint Jude, fundación que
ayuda a niños con cáncer y en Colombia con Nuevo Planeta, Niños para un
Nuevo Mundo, fundación de una amiga suya que ayuda a los niños de la calle,
asistiéndolos y enseñándoles a hacer papel reciclado, para después venderlo
y así salir adelante y dejar la calle.
Es una apasionada del baile, toma clases de danza moderna,
rumba, salsa y hasta flamenco, adora cantar en su
karaoke y viajar es "uno de los mejores regalos que le da a uno la vida". Y
si los viajes son en familia, mejor; los fines de
semana siempre está con sus niños y su esposo haciendo asa os, jardinería o
paseando en bicicleta. "A veces paseamos en bote o arrancamos en carro para
algún pueblo, o si se puede avión", el requisito es que todo sea al aire
libre.
La enamora lo que ella llama el
"factor sorpresa". "Me encanta cuando viajo y encuentro una notica de
Alejandro en la billetera, diciéndome algo bonito". También sus hijos la
enamoran y cree que el papel de madre es el más
importante de la vida. Está convencida de que la seguridad que le da la mamá
a sus hijos pequeños es lo que les permitirá ser
seguros más adelante y enfrentar al mundo, y es la mamá la que crea las
bases de la sociedad, "la familia es la base de la sociedad y la base de la
familia es la mujer".
Ella, una mujer llena de dulzura y alegría, la misma que
conocimos como Señorita Bogotá hace años, está segura de que se gana más
siendo tierna que implacable pues como dice ella: "Quién le dice no a una
sonrisa, una sonrisa se gana al mundo entero".
Tomado de la revista
Cromos No, 4644, 12 de marzo de 2007
