Zoraida Salazar

Cali, Valle

Cantantes (Soprano)

Personaje


 Zoraida Salazar

cantante operática
 

A ColArte

 

 


La artista colombiana tiene una importante trayectoria mundial de éxitos y reconocimientos, desde aquel entonces cuando se graduó en el Conservatorio Antonio María Valencia de Cali en 1978, hasta cuando se estableció en Milán, Italia, y estudió canto con la maestra Sara Corti y el maestro Bruno Pola. Ella se ha presentado en los más importantes escenarios y ha obtenido importantes premios a lo largo de su carrera artística. Su talento la hizo obtener en 1993 el “II Rovere D’Oro”, del Círculo Lírico Ettore Bastianini, en Italia; el “Concurso Luciano Pavarotti”, en Sao Paulo, Brasil en 1981, el cuál le permitió representar a América Latina en la final de Filadelfia; el concurso para la “Opera Matrimonio Secreto”, en Turín -Italia-; el galardón “La Pluma de Plata”, otorgado a la mejor cantante lírica por la Asociación Nacional de Periodistas del Perú y; “El Libro de Oro”, para solistas, en la ciudad de Porto Alegre, Brasil.

Zoraida Salazar ha cantando en innumerables escenarios nacionales e internacionales, dentro de los que se destacan: la “Opera de Lille”, en Francia; Teatro Regio, de Turín; Teatro Massimo, de Palermo; Scala de Milán; Opera de Dallas; Teatro Colón de Bogotá; Teatro de Foggia; Teatro da Cagliari; Teatro de la Opera de Roma; Teatro La Fenice, de Venecia; Teatro Municipal, de Avignón; Teatro Comunal de Bolonia; Teatro Municipal, de Santiago de Chile; Teatro Liceu, de Barcelona; Opera de Quito; Teatro Sandonai, de Revereto; Opera de Colombia, en Cali; Teatro de la Paz, en Bolivia; Opera de Ascona; Teatro de Tulón; Teatro de San Gallen; Teatro Carlos Felice, de Génova; Teatro Nacional del Japón; Teatro Cocla, de Trevi; Teatro Comunal, de Trento; Teatro Grande, de Brescia; Metropolitano de Nueva York, y en otros escenarios de Berlín, Munich, Viena, Nueva York, Zurich, El Teatro Filarmonico de Beroma entre otros.

La soprano colombiana ha compartido honores con importante figuras de la lírica, en obras como “Matrimonio Secreto”, “La Viuda Alegre”, “Las Bodas de Fígaro”, “Rigoletto”, “El Barbero de Sevilla”, “Don Giovanni”, “Carmen”, “Don Pascual” y muchas otras. Se recuerda una de sus más exitosas presentaciones al lado del tenor Alfredo Krauss, en Cagliari, Italia, en la “Opera Werther”, siendo considerada por la crítica como “de alto relieve la aparición de la colombiana Zoraida Salazar, una artista especialmente dotada”. En mayo de 1982, fue contratada para actuar por primera vez, en el Teatro La Scala, de Milán, en la temporada de ópera, cumpliendo la máxima aspiración que pueda tener una cantante del género lírico.

Asimismo, ha cantado con su esposo el barítono Bruno Pola, con Juan Pons, Luigi Alva, Elena Obratzowa, Nicolai Ghiuselev, Nicola Martinucci, Roberto Scandiuzzi, Mariella Devia, Hartmut Welker, Thomas Hampson, Franz-Josef Kapellmann, Viorica Cortes, José Carreras y Mario Malagnini entre otros. Y con directores de escena y directores de Orquesta de la talla de Filippo Sanjust, Hugo De Ana, Giulio Chazzalettes, Michael Hampe, Jaime León, Daniel Lipton, Paul Dury, Cyril Diederich, Jaime Manzur, Gianandrea Gavazzeni, Margarita Walmann, Peter Maag, Rolf Reuter, Bernard Klebel y Gustav Kuhn.

Asociación Lírica Zoraida Salazar- Dionisio Riol

La artista quien se radicó en Europa desde hace varios años y sigue actuando en los mejores escenarios del Viejo Continente, fundó en unión con su esposo, la Asociación Lírica Zoraida Salazar- Dionisio Riol hace más de dos años en la ciudad de Cali, con ocasión del montaje de la opereta La Viuda Alegre. A través de ella pretenden formar jóvenes cantantes que aprendan la técnica europea a través de clases magistrales que se da entre noviembre y febrero de cada año, en Cali.

“Considero que nuestra ciudad es un semillero de talentos a quienes hay que inculcar una gran disciplina y dedicación en este difícil arte de la lírica. El objetivo fue crear una escuela lírica en el país, para apoyar y educar nuevas voces. Los 24 integrantes los escogí en una audición y con ellos hago una labor didáctica de enseñarles como se canta en Europa, para que tengan la oportunidad que yo he tenido de triunfar en el exterior”, aseguró Salazar.

La noche del 18 de diciembre, ella será la protagonista en la Sala Beethoven, el mismo escenario donde se graduó hace 30 años, y el cual inauguró en compañía del connotado pianista Harold Martina. Zoraida ha escogido este lugar para que sea también la plataforma de lanzamiento de los jóvenes talentos que se vienen formando en la Asociación como son los pianistas William González y Bernardo Sánchez, los tenores, bajos, barítonos, sopranos y mezzosopranos del Coro y el grupo que ella califica como “el grupo del futuro de las posibilidades”, los directores corales, quienes tendrán la oportunidad de dirigir un tema en el concierto denominado: “Zoraida Salazar en concierto: una voz fascinante 30 años de vida artística”, bajo la dirección del maestro Pablo Di Mario, quien acaba de ser seleccionado como el mejor director de coros de América Latina, según el Teatro Colón de Buenos Aires.

Tomado de http://www.feriadecali.com/portal/cali/nota/1945/ 

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Una Caleña en la "scala de Milán"

por Camándula

Habla caleño, le reza a María Callas, baila salsa,
adora a García Márquez, es viceconsul en Milán,
y se ríe como los ángeles

Zorayda Salazar vivió el sueño de todo cantante al debutar en diciembre pasado, en la "Scala de Milán". No le cabía un tinto de la felicidad y llorando llamó a su mamá a Cali para que le prendiera una velita a la Virgen. En marzo volvió a cantar en "El Anacreonte" y ahora está en el Teatro Colón, en pleno "Matrimonio secreto".

Es una soprano mundialmente reconocida y vicecónsul de Colombia en Milán, pero en esta entrevista sin bemoles, es una caleña joven y apolítica que va a misa, tiene un mini-altar portátil, le reza a María Callas cuando le da gripa, le encanta bailar salsa, tocar guitarra, comer mango y la tragedia de su vida es tener que estar lejos de su hija Ana María.

"Mi ídolo es mi padre, mi mamá es mi columna y mi hija es mi apoyo. Mi autor preferido es Mozart y se me llena la boca cuando nombro a García Márquez, a quien adoro".

PELIGRO: ARTISTA EN LA CASA

"Mi padre era de Popayán y trabajaba en los ferrocarriles. Mi mamá es de una familia muy numerosa de Armenia. Fueron 16 hijos, todos con muy buenas voces: cantantes, intérpretes, hablaban de Miguel Fletta, de Caruso, de Mario Lanza. Mi tío Gilberto fue quien me inculcó el amor a la música. Nosotros somos 3 hermanos: Mario, Mery y yo, la menor y la más mimada.

"A los 3 años gané mi primer con curso de canto en una emisora de Cali: `La gran Colombia, con la canción `Granada. Mi primer premio fueron unas medias blancas. No me acuerdo de haber jugado con muñecas, creo que fui muy seria desde niña. Yo me sentaba era con un tiple, mi hermano me enseñó, él tocaba la guitarra y cantábamos.

"Estudié con las hermanas vicentinas y siempre tuve excelencia, tanto que el Club de Leones me condecoró como la mejor alumna del colegio. Participaba en todas las veladas y era la solista del grupo. Fui muy disciplinada. Tenía 11 años cuando estuve en el teatro viendo la zarzuela `Gavilanes, una de mis favoritas y le dije a mi mamá: ¿cuándo podré yo hacer un papel de esos? Ella me contestó: de pronto, mija.  Lo que es la vida. Uno nace con su destino marcado.

"A mis 14 años, en una fiesta, me conoció Peregrino Galindo, uno de los intérpretes del `Trío Morales Pino, famosísimo en Colombia. Se encantó con mi voz y aunque ellos nunca habían tenido cantante porque siempre había sido un grupo de música de cuerda, canté con ellos durante un año en `La Voz del Valle.  Ganaba 50 pesos por función.

"Cuando terminé el colegio, entré a trabajar a Laboratorios Squibb, como secretaria de importaciones. Fui reina de la simpatía, jugaba basquetbol, era el alma de las fiestas. Me enamoré de un ingeniero químico que era compañero de universidad de mi hermano. El quería casarse conmigo pero en mi casa se opusieron porque yo estaba muy joven y él se iba para los Estados Unidos y quería llevarme. Yo no tuve el carácter de imponerme, así que él se fue y yo me quedé muy triste. Mi hermana, conociendo mis aptitudes para la música, me dijo: ¿no te gustaría entrar a la Compañía de Faustino García que está aquí en Cali? A escondidas de mi familia me llevó, canté en un ensayo, les gustó y me aceptaron en el coro pero en mi casa pensaban que la vida del artista era libertinaje, ya han comprendido que eso no es cierto".

CON LOS PIES EN LAS TABLAS

"Debuté en `El barberillo de lavapies y la zarzuela fue mi mejor escuela porque me dio seguridad en las tablas. Estuve con ellos 3 años recorriendo Suramérica. Por esa época llegó mi matrimonio, me casé con un italiano que conocí en una de mis travesías a Chile y me dediqué a estudiar música en serio.

"Fundé la compañía `Fantasías de la zarzuela en Cali con 40 personas: Sin ningún profesionalismo, gente con buenas voces, con ganas de hacer música, pero no más. Trabajamos del 71 al 75 para los niños y los ancianos. Estuvimos en Bucaramanga, Pereira, Manizales, Cali, Palmira, Buga. Después yo quise montar una obra más en serio, solicité dinero pero nadie me ayudó y tuvimos que acabar con el grupo. Entonces me dediqué de lleno al conservatorio y en el año 76 interrumpí mis estudios porque Faustino tuvo un apuro en Bolivia, me llamó, fui por 10 días y me quedé un año. Terminé como primera figura con la compañía donde empecé como corista y con gran orgullo lo digo. Por eso estimulo a la gente del coro porque uno nunca sabe, son los primeros pasos.

"Me invitó la Opera de Colombia que en ese tiempo estaba dirigida por Alberto Upegui y fui muy inconsciente en participar. Hoy reconozco que uno no debe lanzarse a un escenario si no está preparado. Las malas críticas fueron muy justas y eso fue lo que más me alentó. A fines del 78 me fui para Italia, donde vivo desde hace 5 años. Tuve la suerte de encontrar una magnífica maestra italiana que es mi amiga y empresaria: ella mueve todos mis contratos, yo no tengo ni idea qué es lo que voy a hacer el mes entrante, me tiene los tiquetes listos, los hoteles reservados, es una mujer dinámica. Ella fue quien me llevó a la "Scala de Milán".

DE DIENTES PARA ADENTRO

"Entrar a la `Scala es algo indescriptible. Yo tocaba las paredes y no podía creerlo, me parecía mentira. Yo me paraba en el escenario y decía: soy una infeliz, una hormiga en este monstruo. Pensaba en todo el mundo, poderles transmitir esa dicha que yo sentía. Cada rato se me venían las lágrimas: soy muy sentimental, ese es migran defecto, susceptible.

"Siempre que paso frente a la `Scala le rezo a María Callas: he leído su vida, fue una mujer muy sufrida que se mereció todos los triunfos pero tuvo un final triste. Yo no sé si esa es la vida de nosotros los artistas. Damos todo y al final no nos queda sino la soledad. Se pierde familia... vida privada... todo por el arte... por lo que uno da en un escenario y muchas veces el público no sabe nuestros llantos, nuestras tristezas, pero tenemos que salir. Yo vivo cuando estoy en el escenario. Pero no sólo hay que abrir la boca sino vivir el personaje para poder transmitirlo, entonces uno tiene que prepararse muy bien escénicamente. En las cantantes, no importa la edad sino el alma, el corazón, la interpretación.

"Aparte de eso, hago gimnasia todos los días porque tengo tendencia a engordar, me cuido de comidas picantes, no fumo, no trasnocho, no hablo demasiado y trato de no reír, aunque me fascina, porque son cosas que gastan la voz.

"Me encanta bailar salsa, el bolero, le música colombiana, me gustan las serenatas y ese es un gremio que yo quisiera ayudar porque son gente que llevan un momento de felicidad bajo una ventana y están completamente olvidadas sin ningún porvenir.

"Como vicecónsul, quiero hacer una labor artística porque yo no puedo quedarme detrás de un escritorio sino difundir nuestra música y seguir cantando por toda Europa. Voy 2 o 3 horas al día y atiendo gente, sirvo de intérprete, más que todo, relaciones públicas.

"En mi vida, así como Dios me ha dado la recompensa inmensa de mi voz, de poder transmitir ese don con el que he nacido, también tengo la tristeza de que no vivo con mi hija porque desafortundamente la profesión de artista no concilia con la de ama de casa y yo nací cantante".

Tomado de la Revista Cromos No.3422, 16 de agosto de 1983