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Museo |
Bogotá El bello
claustro de estilo colonial que sirve de sede al Museo de Artes y
Tradiciones Populares fue construido para el Colegio Agustiniano entre
1733 y 1744, siendo uno de los últimos en levantarse en la época de la
Colonia. La magnificencia en su construcción y en su rica
ornamentación arquitectónica se debe al celo que pusieron los padres
agustinianos en su construcción, ya que quisieron hacer del edificio un
gran valor arquitectónico. Sin duda lo lograron aunque para ello
tuvieron que emprender grandes esfuerzos tendientes a realizar contratos
con los mejores talladores en piedra, quienes labraron los fustes, basas
y capiteles, y con artesanos y talladores, a quienes se les encomendó
las tareas respectivas de la terminación y ornamentación de la casa.
Después de los sucesivos ocupantes, hacia 1969 el claustro estaba en
completo estado de deterioro. La Asociación Colombiana de Promoción
Artesanal, llamando la atención por la valiosa reliquia
arquitectónica, logró su recuperación, restauración y posterior
declaración por la cual el claustro se convertía en Monumento Nacional
en 1975. La Asociación Colombiana de Promoción Artesanal estableció
en 1976 en el magnífico claustro, completamente adecuado, la sede de
este Museo de Artes y Tradiciones Populares. El objetivo
primordial se puede enunciar de manera muy sencilla: se trata de
enseñar al público toda la gran variedad de la producción artesanal
del país. Con este museo las labores artesanales y sus productos han
sido llevados al lugar que bien les corresponde. Se trata también de
rescatar los valores implícitos en una actividad y que es claramente
una expresión de una cultura. Como el producto del artesano está tan
íntimamente vinculado a la cultura, que le es propia, el Museo
reconociendo estas relaciones creó, para sugerir el ambiente propio,
algunos espacios que reproducen la cultura material de las regiones.
Así en el Salón Indígena encontramos una "maloca" que es el
hábitat auténtico de los indios ticunas del Vaupés; también está la
vivienda de la tribu Sala por sala,
el Museo prolonga su exposición con las muestras artesanales venidas de
los cuatro costados del país. Obra en cerámica como las provenientes
de La Chamba, Tolima, de Ráquira, Boyacá, y la del Carmen de Viboral,
Antioquia. Obra elaborada a base de tejidos, que la hay de todas las
regiones del país; Cestería como son los canastos y sombreros
fabricados con diferentes técnicas y fibras vegetales, calabazos,
totumos y trabajos en corteza de coco. También la talla en madera ha
sido ricamente elaborada por nuestros artesanos. Ya sea la madera
trabajada con fines de utilidad práctica, o de uso decorativo, la
destreza del artesano colombiano aquí encuentra una de sus más
acabadas expresiones. Como se trata
del artesano y sus productos, el Museo ha creado una galería para que
el público visitante tenga un contacto directo con su trabajo, que se
ofrece para la venta. Aquí mismo el artesano encuentra la asistencia
que demande para la adquisición de nuevas técnicas de fabricación,
con las cuales pueda incrementar su producción. Arte popular y
artesanía artística tradicional y contemporánea, tienen en esta
Galería una verdadera vitrina abierta hacia el mundo exterior. Las
muestras de exposiciones temporales que destacan los valores artísticos
y culturales de las distintas regiones de todo el país, han sido
programadas para hacer ostensible la experiencia del hombre frente al
trabajo. Entonces en estas exposiciones se dan a conocer los pasos de
elaboración de la artesanía haciendo explícito el proceso de
peculiaridades locales que intervienen en la producción artesanal.
Durante los primeros días de la exposición el artesano o el grupo de
artesanos está presente para enseñar su propio modo de realizar su
trabajo y a la vez ofrecer al público la posibilidad de un intercambio
de ideas con los artistas vernaculares. Estas
actividades todas están integradas en el programa que se desarrolla en
el Museo y Si por una
parte el Museo de Artes y Tradiciones Populares recopila y exhibe lo
más auténtico de los oficios tradicionales, también conserva, fomenta
y divulga la producción artesanal, investiga y promueve sus procesos de
producción, estimula las formas de organización del artesano y crea un
puente entre el artesano y el hombre colombiano para la cual en buena
parte están destinados los productos de su oficio ancestral. |
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