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Etnias - inmigrantes LOS INDOSTANÍES |
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Al igual que los árabes, jugaron un papel relevante en
la manera de comercializar productos en la región. Por MARIA CRISTINA NAVARRETE En los años 20,
aprovechando la ruta de los barcos británicos que arribaron a
Trinidad y Panamá, jóvenes indostaníes salieron de Calcuta hacia las
Indias occidentales. Entraron a Colombia legalmente, gracias al
pasaporte británico. La mayoría arribó al valle del río Cauca por la vía de
Buenaventura hasta Cali y desde esta ciudad se trasladaron a pueblos y
ciudades intermedias. Otros grupos llegaron a
Puerto Colombia en el Caribe colombiano y entraron por la ruta del río
Magdalena hasta Cartago y otras poblaciones vallecaucanas. Los ciudadanos de India que se radicaron en el valle del río
Cauca se llamaban a sí mismos indostaníes. El Indostán es la región del
norte de India, en la llanura situada entre el Himalaya y el Decán. Indostán
también hace referencia al Estado que antiguamente comprendía los actuales
Pakistán, India y Bangladesh. Estos jóvenes salieron de India en busca de mejores
oportunidades a inconformes con la dominación inglesa que les coartaba la
libertad comercial. Principalmente, a los musulmanes dedicados a la
agricultura y la artesanía en la región de Bengala. Se estima que medio millón llegaron al valle del río Cauca,
mientras otro grupo tomaba permanencia definitiva en la región
Caribe, en el norte del territorio colombiano. Estos comerciantes sirvieron de intermediarios entre los
productos del campo y la ciudad, suplían al campo de las necesidades de
vestido, calzado y productos manufacturados. De regreso, trasladaban los
productos del campo a las poblaciones intermedias. Así mismo, asistían a los
mercados de los pueblos, y se instalaban en toldas a vender los productos de
use cotidiano. Muchos de estos extranjeros lograron fundar almacenes en
poblaciones como Cartago, Zarzal,Tuluá, Buga,
Florida, Puerto Tejada y Santander. Sin lugar a dudas, las condiciones
económicas propicias del Valle los indujeron a permanecer en la región. Junto con los árabes transformaron
el comercio de las poblaciones en donde se establecieron. Dieron vida al
comercio regional, innovando con el expendio puerta a puerta,
el desplazamiento al sector rural a poblaciones menores, el sistema
de crédito para quienes no contaban con metálico y el establecimiento de
almacenes en varias ciudades. Muchos de los productos que vendían eran
desconocidos por parte de la población. Para evitar el proceso de 'desculturación'
y asimilación a la cultura dominante, su mundo se dividió en dos zonas: la
constituida por su vida familiar y la de su colectividad étnica, y la de la
comunidad receptora. En la primera trataron de mantener los modos de pensar
y sentir la cultura; en la segunda adoptaron los modelos de conducta que les
exigía la vida pública. A pesar de los años y de las imposiciones de la época, una
de las características más importantes de los descendientes radica en la
importancia que le siguen otorgando al sentido de comunidad, entendida como
gran familia y reuniéndose de la manera como lo
hacían sus antecesores. Los ingredientes y la preparación de las comidas,
entre otros, hacen parte del sumario de sus
recuerdos. Tomado de la Revista
Semana No.1278, 30 de octubre de 2006 |