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Etnias - inmigrantes LOS NÓRDICOS |
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Estuvieron involucrados en la Independencia de
Colombia, POR NATALIA CARRIZOSA, periodista Suecos, daneses, finlandeses y
noruegos se sienten orguIlosos de su herencia vikinga, de ser pueblos de
aventureros y viajeros. Los países nórdicos con Colombia y
los asentamientos de las primeras colonias se dieron principalmente
en el Siglo XIX. Durante la Independencia,
el reino unido de Suecia y Noruega apoyó la causa revolucionaria de
Bolívar en secreto de las potencias de la Santa Alianza. Desde la Isla de
San Bartolomé, que entonces era una propiedad
sueca,c ontrolaba las operaciones,
que incluyeron un fracasado intento de venta de buques de guerra. Así
mismo, el Conde Fredrik Adlercreuz, puesto a órdenes de los colombianos, se
convirtió en edecán de Bolívar y hombre de su total confianza. Desde los
primeros años de vida independiente de Colombia comenzaron a establecer
vínculos culturales y comerciales con estos países. Pero el legado más profundo viene de los inmigrantes
nórdicos que se quedaron en el país y se volvieron parte de su historia.
Apellidos tan conocidos en Colombia como De Greiff,
Clausen, Michelsen, Koppel y
Jacobsen vienen de estos pioneros. Carlos Segismundo de Greiff llegó a Medellín en 1826 sin
intención de quedarse mucho tiempo. Pensaba
trabajar durante dos años extrayendo oro al lado su cuñado, Carl Ulric von
Hauswolff, y del ingeniero Pedro Nisser, otros dos suecos que habían Ilegado
un año antes a Antioquia. Recién llegado el joven oficial a Medellín, B. A. Goldsmith,
la empresa inglesa que financiaba la mina, quebró y su dueño se suicidó,
dejando a de Greiff sin motivo para permanecer en el nuevo mundo. Pero
Carlos Segismundo decidió quedarse en Medellín y empezar de cero. Se dedicó a trabajar en minas con empresarios antioqueños,
fue agrimensor del Estado de Antioquia y
más tarde, cónsul de Suecia y Noruega en Colombia. Lo que iba a ser una
corta estadía se hizo permanente. DANESES EN SANTANDER Por la misma época en que suecos como De Greiff y Nisser
revolucionaban la minería en Antioquia, también llegaron a Santander, por el
Golfo de Maracaibo, otros escandinavos
que jugaron su parte en el desarrollo de las industrias cervecera y
cafetera del país. El microbiólogo Henry Hanssen, que
ha seguido el rastro de su ascendencia en los archivos de Copenhague,
conserva el maletín de cuero negro ya duro y descosido con que su
abuelo, Waldemar Hanssen,llegó al Nuevo Mundo en
esta segunda expedición del 87. Waldemar tenía 21 años y un título de
actuario. Venía como secretario del también sueco Christian Peter Clausen.
Junto a éste trabajó inicialmente en el comercio de manufacturas con los
sombrereros y talabarteros que abundaban en Socorro. Con el dinero de este negocio, Clausen
y Hanssen se unieron a Emile Kopp, hermano
del fundador de Bavaria, Leo Kopp, para
fundar una cervecería en 1885 en esa población. Hanssen
y Kopp vendieron su parte y Clausen trasladó la cervecería, bautizada La
Esperanza, a Floridablanca, en 1887. Por su parte, Waldemar Hanssen cambió su parte de la empresa
por la hacienda Berlín, una de las primeras fincas cafeteras de Colombia y
protagonista del auge de este cultivo hacia el
resto del país. Los santandereanos dicen que el cultivo del café se disparó
en su región porque el párroco de Salazar de las Palmas, Francisco Romero,
como penitencia por los pecados, ponía a sus parroquianos a sembrar palos de
café. Henry abre el maletín de su abuelo y empieza a abrir sobres
de manila donde guarda todas las cartas, fotos y manuscritos en papel
cebolla que documentan la historia de su familia. Hay muchas fotos aéreas ya
desteñidas que muestran todos los puertos del Magdalena a principio del
siglo XX. "La gente de El Banco
se pone a llorar cuando le muestro esto ", me dice. CARL MICHELSEN DE NYBORG Cuenta Pedro López Michelsen que cuando se desempeñaba como
embajador de Colombia en Dinamarca, conoció a
Tade Kaarsted, un académico de la universidad de Odense que le
preguntó por su segundo apellido. ¿Cómo podía
llamarse Michelsen un colombiano? Y él le explicó que él, así como su
hermano el ex presidente de Colombia, Alfonso López Michelsen, eran de
Nyborg, Dinamarca. Kaarsted se interesó mucho en el tema y se dedicó a
reconstruir la historia de Carl Michelsen de Nyborg, el primero en emigrar a
Colombia. Todos los documentos de la investigación de Kaarsted están
guardados minuciosamente en varios volúmenes de libros. De acuerdo con
estos, Carlos Michelsen, hijo de un matrimonio judío de Nyborg, salió de su
casa a los 15 años a recorrer el mundo y en 1848
ya se había establecido como comerciante en la
Nueva Granada. Entonces escribió al rey para solicitarle que
lo nombrara cónsul general de Dinamarca en Bogotá,
para lograr un tratado comercial que le permitiera llevar su carga en
barcos daneses. La respuesta fue afirmativa. Dinamarca abrió su primer
consulado en Colombia y nombró a Michelsen cónsul en 1847. Dos años después, Carlos se casó con María del Carmen
Uribe. El mayor de los hijos del matrimonio Michelsen-Uribe tuvo una hija,
María, que se
casó con el
futuro presidente de Colombia Alfonso López
Pumarejo, con lo que los Michelsen de Nyborg
pasaron a hacer parte de una de las más importantes familias políticas de
Colombia. Hoy día las embajadas y los consulados de los países
nórdicos en Colombia prefieren no dar datos sobre sus nacionales y evitan la
exposición en los medios, quizá por seguridad. Entre estos figuran altos
ejecutivos de empresas como la finlandesa Nokia y las suecas Ericsson y
Skandia. También hay una enorme constelación de ONG nórdicas que
trabajan a favor de la paz y el desarrollo desde hace varias décadas, por
lo que no es raro encontrar en mitad de la selva
chocoana a unas jóvenes ojiazules y más blancos
que la nieve bailando chirimía como los locales. - Los de Greiff, Clausen,
Michelsen, Koppel y Jacobsen vienen de estos pioneros EL CAPITÁN CON ESPADA Carlos Segismundo de Greiff
Ilegó por casualidad y se quedó a vivir para
siempre en Colombia. El primer de Greiff, un capitán del Estado Mayor del
Ejército sueco, viajó por librarse un par de años de unos superiores que le
negaban ascensos. Venía con su flamante esposa y con un permiso del rey para
usar la espada, sobre la que escribiría su bisnieto, el poeta
León de Greiff, un siglo después. De Greiff se dedicó a la explotación aurífera. La quiebra de
Goldsmith, que financiaba el trabajo con el oro, habría podido obligarlo a
devolverse, pero él era un hombre orgulloso. No podía regresar a su patria y
enfrentarse a sus suegros, que nunca estuvieron de
acuerdo con el viaje, ni aguantarse las burlas de sus compañeros de armas.
Aportó al desarrollo de la minería antioqueña durante el siglo XIX(
en los municipios de Amalfi, Anorí y Remedios, donde instaló los primeros
molinos de pisones. Fue uno de los constructores del camino entre Murindó y
Urabá, y elaboró un mapa que fue utilizado por
Agustín Codazzi para su propio mapa de Antioquia.
Tuvo cuatro hijos en Colombia. A todos los mandó a estudiar a Suecia, con la
esperanza de que se
quedaran allá, pero sólo uno de ellos no
regresó. El resultado fue una familia que se ha
destacado en la ciencia, el arte y la política
nacional. Jorge Arias de Greiff Tomado de la Revista
Semana No.1278, 30 de octubre de 2006
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