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Alfonso Lizarazo

presentador

   
 

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Personal - trayectoria (se inició en 1965)
  1. Juventud moderna (concurso de aficionados)
  2. Estudio 15 (gano cuatro años consecutivos el premio Ondra)
  3. Hola, qué tal
  4. Café Concierto, con Jaime Valencia y Magda Egas
  5. Sábados felices
  6. El Festival internacional del humor
  7. Estudio Quince *
  8. Disco (baila de rumba) *
  9. Serenata colombiana *
  10. Esta noche  *

 

 
 
*  Datos suministrados por el periodista Fernando Sarmiento, de Barranquilla, 2004
 
 
 


Mi cuento

Por Adriana Pacheco Rincón

Aunque Alfonso Lizarazo acaba de cumplir veinte años de hacer reír a los televidentes, a los 17 años, cuando decidió cuál sería su oficio, ni la televisión ni el humor estaban dentro de sus planes.

Su cuento empezó en la ciudad de los parques, en la cálida Bucaramanga de los años cuarenta. Allí fue un niño común y corriente, y nunca se destacó como el chistoso del colegio ni fue el centro de atracción de las reuniones. Más bien pasaba inadvertido y se encaminaba hacia el seminario, ya que su familia quería que se convirtiera en cura.

Tal vez para salvarse de su suerte en un oscuro seminario, decidió viajar a Bogotá a "levantar" plata para poder estudiar, sin saber que así se encontraría con su verdadero destino.

Primero acudió a algún paisano que le diera trabajo. Entonces, se acordó de Julio Nieto Bernal y se en caminó a las oficinas de Caracol Radio. A los trece años había aprendido a manejar controles de radio en una emisora local, por lo que fue contratado como controlador en la emisora Nuevo Mundo. Al poco tiempo se dio cuenta de que sabía poco de consolas y de sonido, y se propuso convertirse en un experto. Le fue tan bien, que le encargaron prender la emisora todos los días a las cinco de la mañana. Una vez, el locutor no llegó y le pidieron leer los titulares de los periódicos, desde entonces los leyó siempre.

Tenía 19 años cuando se convirtió en discjockey. Programaba la música que estaba de moda: merecumbé, chachachá y charanga. En la década de los 60, su voz se escuchaba cotidianamente en la radio y en las emisoras nacionales. Era tan familiar como son ahora la de Don Fulgencio y Carlotica.

Primero hizo el programa Disco mundo-Mejoral y luego se vinculó a Radio 15, una emisora dirigida por Carlos Pinzón. Allí realizó el programa Estudio 15. En todos estos espacios, Alfonso se dedicó a lanzar talentos nacionales al mercado. Figuras como Vicky, Ana y Jaime, Harold, Lyda Zamora, Oscar Golden, Pablus Gallinasus, Los Speakers y Los Flippers cantaron por primera vez a través de sus micrófonos. Creó su propio sello discográfico y patrocinó económicamente los discos de estos cantantes. Fue entonces cuando ganó el Caracol de Oro al mejor discjockey.

Por esos días el sindicato de Acotevé le ofreció un espacio para televisión los sábados, de cinco a seis de la tarde. Así nació el primer programa musical de la televisión que se llamó Juventud moderna. Alfonso trabajó gratis durante un año para este programa que presentaba a los talentos más representativos a nivel nacional e internacional.

De esta primera experiencia nació Estudio 15, un programa tele visivo con el mismo formato del anterior, pero realizado por Caracol y en el horario de los sábados a las ocho de la noche.

Durante cuatro años Estudio 15 fue la vitrina de los artistas internacionales en el país. Para presentarse en este espacio vinieron por primera vez a América Latina Joan Manuel Serrat y Charles Aznabur; también se encontraban artistas de la talla de José Alfredo Jiménez, Marisol, Julio iglesias, Camilo Sesto y Nino Bravo. Ellos alternaban con artistas nacionales que Alfonso pro movía.

Por esa época Alfonso organizó una gira de conciertos sin precedencia en el país. Cantantes como Vicky, Oscar Golden,Lida Zamora, Harold y Los Speakers, entre otros, viajaron durante tres meses, se presentaron en 30 coliseos de todo el país y lograron enloquecer a miles de fanáticos. El éxito fue total, las muchedumbres se enloquecían en los conciertos a tal extremo que la gira se canceló.

En Estudio 15 Alfonso inició el camino hacia el humor, al elegir a un actor serio como lo era en ese entonces "El Gordo" Benjumea y ponerlo a hacer notas cómicas para el programa. Después de cuatro años, la licitación sacó del aire el programa y Alfonso se dedicó de lleno a Radio 15.

Por ese tiempo, Caracol realizaba un programa de humor con el nombre Campeones de la risa, conducido por Alvaro Monroy Guzmán y Los Tolimenses. Después de un corto tiempo, Monroy Guzmán renunció y Luis Fernando Orozco lo remplazó. El nuevo director tampoco estuvo mucho tiempo en su cargo y, finalmente, Alfonso Lizarazo se encargó del programa.

Este fue el inicio de Sábados felices. Allí nació un semillero de cómicos: llamó a Hugo Patiño, Humberto Martínez Salcedo, "El Flaco" Agudelo, "El Mocho" Sánchez y Jackeline Henríquez, a quienes había oído contar chistes en Operación ja ja, un programa de humor que conducía Pacheco.

Después de 12 meses, Campeones de la risa se convirtió en Sábados felices, que este año cumplió 20 años en la televisión colombiana. En el primer período Alfonso actuaba, hacía los libretos y dirigía el programa. Su personaje, Jimmy Modesto, se hizo muy famoso con su dicho: "Hola ¿qué tal?, bestial, bestial", el mismo que utilizó Alfonso López Michelsen cuando era candidato a la Presidencia, cambiándole apenas el estribillo: "Hola ¿qué tal?, liberal, liberal". Luego se dedicó de lleno a dirigir el programa y a darle oportunidad a la gente.

"El éxito de Sábados felices radica en que todos los actores tienen protagonismo, por eso, si uno se va no se nota un vacío. Además tratamos todos los problemas actuales y buscamos que toda clase de públicos se vean representados en cada una de las emisiones", dice Alfonso.

Al preguntarle por su éxito, Alfonso emocionado comenta: "Nunca me imaginé estar veinte años al aire y en el primer lugar de sintonía. El año entrante, Sábados felices será de una hora y media.

Tomado de la Revista TV y Novelas No 025, 30 de septiembre de 1991